La tecnología: sus efectos positivos y negativos

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Escrito por:

Gustavo Hernández López

Gustavo Hernández López

Columna: Opinión

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Nunca nos imaginamos que pudiésemos avanzar tanto y en un lapso tan corto en materia de telecomunicaciones. Nuestros padres y abuelos que en paz descansen si vivieran estarían asombrados ante los aparatos de televisión que en este momento son de tercera dimensión y ante los nuevos celulares que están en el mercado que son un computador pequeño además de cumplir con su función telefónica.

Quién podría creer que hoy por hoy veamos en las noticias diarias de los noticieros de la televisión los acontecimientos políticos, sociales, militares, tecnológicos, deportivos, artísticos, de la moda, los hechos delictivos, en fin todo lo que sucede en el mundo a la misma hora y en vivo cuando está ocurriendo el suceso.

El Papa se dirige a sus fieles y aquí en Colombia lo vemos a la hora en que en el Vaticano aparece en escena. Una pelea de boxeo en el Madison Square Garden podemos observarla en directo como si estuviésemos en primera fila. Los desfiles de moda de Paris, Londres y Madrid y las novedades y nuevos diseños antes llegaban a América muchos meses después de haberse hecho su lanzamiento. Hoy tenemos en el telediario las imágenes de las modelos en el instante en que se está exhibiendo la nueva moda.

El Presidente Obama habla para los norteamericanos y sus palabras las observamos de primera mano. Las elecciones en cualquier país, se celebran y sus resultados los conocemos inmediatamente al igual que los coterráneos de cada nación en el certamen electoral. Vimos la inauguración de los juegos olímpicos, su clausura y desarrollo de los mismos al mismo tiempo que ellos se sucedían.

Los partidos de futbol más importantes tanto de clubes como de selecciones tenemos ahora el privilegio de verlos en nuestras casas o en pantallas gigantes en cafés, restaurantes, clubes, teatros y en los parques y plazas principales de nuestras ciudades y eso mismo ocurre en todo el mundo.

Es increíble que acortemos las distancias en forma tal que no importa la lejanía y estemos comunicados por video llamada con la persona como si estuviera al lado nuestro. En la misma forma por conducto de un celular establezcamos la comunicación casi mejor que si la tuviéramos en nuestro propio territorio.

En cuanto a la información que por internet se consigue y que está al alcance de la mano, actualmente un niño la recibe con gran facilidad y su obtención es supremamente sencilla, más aún por el hecho de su edad que percibe y capta como una esponja todas las investigaciones que él requiere.

En los edificios inteligentes, los ingresos a las zonas comunes, a los ascensores, a los corredores, a las oficinas, se hacen con una simple tarjeta que abre todos esos espacios.

En lo concerniente con la educación y con el contacto de los gobernantes con sus pueblos, el telepronter y la teleconferencia son una gran ayuda, puesto que se transmite con mucha propiedad y de una manera fácil aquello que se quiere divulgar, enseñar y contar a sus conciudadanos y alumnos. A más de ello se suple en un momento dado las deficiencias oratorias y con un buen manejo y destreza se logra impactar a quienes se está dirigiendo.

Vale la pena anotar que la juventud y gran parte de la gente mayor que dispone de sus computadores, tabletas y celulares sofisticados, obtienen de ellos grandes beneficios tales como tener la información de manera rápida y completa, organizar y controlar sus tareas ejecutivas, entretener la mente y estar comunicados permanentemente con sus ejecutivos de empresa y familiares.

En suma todos estos inventos son sin duda alguna herramientas para facilitar el estudio, el trabajo y el día a día de todas las personas que tienen a disposición estos medios.

Toda revolución tecnológica, infortunadamente trae como consecuencia desempleo, desde el mismo instante en que se plasman las nuevas ideas técnico científicas; es por ende uno de los factores negativos.

Pero hay algo verdaderamente negativo y es que el celular ha contribuido sin que nos demos cuenta a la desintegración familiar y al aislamiento social.

Soy testigo directo en un restaurante de una familia compuesta por tres hijos y sus padres que lejos de participar, charlar y estar departiendo, todos desde que se sentaron hasta que se fueron no hicieron sino estar pendientes del celular.

No hubo sino una conexión de cada uno con su equipo de comunicación, sin que hubiese absolutamente ningún contacto entre ellos mismos. No gozaron de lo agradable que es estar sentados a manteles dentro de un ambiente en el cual reine la integración, los comentarios sobre lo que cada uno quiere expresar sobre sus actividades, sobre los manjares que se deleitan, en fin sobre cualquier cosa que pueda interesarles a todos.

Igualmente la privacidad en todo sentido se ha perdido porque incluso con las cámaras de celular se ha podido ver escenas de personajes del mundo político, social y económico totalmente fuera de la sensatez, la reserva, la discreción y la prudencia que se presume debe ser común denominador de quienes ostentan el poder.

Acabamos de ver lo que ha acontecido con los príncipes de Gran Bretaña, los cuales in fraganti quedaron ante el mundo sumamente mal, por causa de las fotos que salieron en algunas revistas amarillistas, que logran vender, merced a estas publicaciones. Lo anterior nos demuestra que definitivamente se acabaron hasta los secretos de estado y de empresa.

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