Brisas decembrinas

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Carlos Bustamante Barros

Carlos Bustamante Barros

Columna: Columna Caribeña

e-mail: cm-bustama[email protected]

Cuando empiezan a perfilarse los meses terminados en ‘bre’ al final de cada año, empiezan a soplar los vientos alisios en esta parte del Caribe colombiano, conocidas en el lenguaje coloquial como brisas decembrinas caracterizadas por su corriente de aire frío proveniente del océano ilimitado, el cual dadas sus características particulares que le son propias como es su fuerza inusitada que suele destechar casas viejas, alzar faldas de mujeres por segundos eternos y la proyección de los sonidos de los traganíquel en los confines de la amplia planicie llena de árboles sin nombre repletas en sus ramificaciones de pájaros soñolientos que seguramente soñarán con el cereal que ha de alimentar sus humanidades emplumadas.

Los vientos alisios también conllevan los recuerdos de algún tipo de sentimiento nostálgico entre los habitantes de esta parte de Colombia unas veces cargadas de felicidad y otras veces no tantas por las evoluciones naturales del tiempo y de la vida, cuyos atisbos imperecederos se diseminan en el espíritu etéreo produciendo señales inequívocas del decurso de la vida.

Se asocia de manera indefectible el advenimiento de las brisas decembrinas con la industria de las confecciones porque este sector industrial incrementa su producción al final de cada año en que la sociedad occidental acostumbra ligar de manera inequívoca los festejos navideños con la compra compulsiva de ropa nueva, lo cual es bueno para un sector de la producción nacional porque incrementa los ingresos significativamente.

El derroche de luces multicolores también acompaña la aparición repentina de las brisas decembrinas convirtiendo las fachadas y jardines de las casas en un espectáculo maravilloso por su derroche de luz, en la que conviven felizmente imágenes de Papa Noel, muñecos de nieve así como personajes fantásticos creados por la imaginación ilimitada, proporcionado de ese modo a las retinas agradable visión del espacio exterior, por sus largas hileras de cadenetas con luces titilantes.

Pero el género musical de la infaltable música vallenata también se ha manifestado con sus notas alegres al grabarse discos compactos con canciones alusivas a las brisas decembrinas, recordemos por ejemplo las letras enunciadas por el compositor de moda que señalaba para la posteridad con sus letras de oro lo siguiente: "…..no toques ni ondules su pelo brisa decembrina ni su cutis que es piel de armiño teñida de miel...", en la cual como puede observarse se enuncia de manera admirable y enaltecedora de amor, atisbos admirables de la piel femenina unido a la cabellera extendida y bien cuidada de los contornos de su cuerpo.

Inmerso en las propias profundidades de la tierra del olvido del Caribe Colombiano, se perciben las brisas decembrinas en todo su frenesí que se va llevando a los confines del infinito los quejidos de su paso ruidoso, luego al final va quedando la tierra quieta y la sensación de soledad para aparecer luego ligeras briznas en el epilogo del día cuando la noche empieza cubrirlo todo con su largo manto negro, indicando que la vida y el mundo siguen su curso…

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