Cumbre de las Américas: más allá de lo mediático

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Alicia Peñaranda Fernandez

Alicia Peñaranda Fernandez

Columna: Opinión

e-mail: [email protected]

Twitter: @AliciaPenaranda

Web: APconsultoriapolitica.blogspot.com

En la reunión a la que finalmente asistieron 31 mandatarios, no hubo consenso para una declaración final, pero se lograron acuerdos sobre los ejes temáticos previstos. Alrededor de asuntos como Cuba y las Malvinas no hubo resultados pero se abrió el debate de temas fundamentales como la legalización de las drogas. Se rompió la hegemonía de EEUU y Canadá, y se consolidaron nuevos líderes en la región. El presidente Juan Manuel Santos, luego de su reunión privada con Barack Obama, pudo sellar dos avances importantes para Colombia. Titulares como estos hacen parte del cubrimiento mediático a la VI Cumbre de las Américas en Cartagena.

En el marco de la Cumbre de las Américas, la reunión de más alto nivel en el hemisferio occidental, los líderes del hemisferio se han reunido en cinco ocasiones desde hace 18 años. Más que percepciones ligeras, opinar sobre una cumbre política de talla internacional merece un análisis paralelo a lo mediático y que no esté basado en la inmediatez. Algunos medios nacionales e internacionales han declarado que la Cumbre no fue exitosa. Expertos están afirmando que estos encuentros presidenciales deberían revisarse. Lo que sí es claro es que escenarios como éste requieren ser medidos en virtud de muchos termómetros.

El éxito o el fracaso de un encuentro político como la Cumbre de las Américas depende de la lupa con que se lea, pero sobre todo a partir de la lupa de quien se haga. No hay quien diga que para el presidente Santos, por ejemplo, la Cumbre no haya sido favorable, le sirvió para mostrar una imagen positiva de Colombia, y posicionarse como líder político regional. Para el presidente Obama, por otro lado, fue sin duda una Cumbre difícil, pues se encontró con una región mayoritariamente en contra suya. La realidad es que aunque algunos cuestionen sus resultados, es evidente que esta Cumbre causó más revuelo que los encuentros anteriores.

Por supuesto hubo discusiones que no fueron resueltas, esto es habitual en política. Quizá se le dio más importancia mediática a los temas que con anterioridad se sabía, no estaban incluidos en la agenda; lo que terminó incluso, minimizando los compromisos emanados de la Cumbre, las tareas originalmente previstas, las que habían sido pactadas. Más allá de las discrepancias en los asuntos sensibles, la VI Cumbre de las Américas le dejó a la región acuerdos concretos en los cinco temas fundamentales previstos: mitigación de los desastres naturales, cooperación en materia de seguridad ciudadana, integración en infraestructura, uso de tecnologías de la información y las comunicaciones, y erradicación de la pobreza y la desigualdad.

Latinoamérica ha cambiado, no se puede evaluar el resultado de una reunión solo porque no hubo un consenso o aplauso generalizado.

Publicidad