Se nos aproxima otro bicentenario

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Jesús Iguarán Iguarán

Jesús Iguarán Iguarán

Columna: Opinión

e-mail: jaiisijuana@hotmail.com

La pasada semana leí con respetuosa atención y con sincero deleite una aclaración que la Academia de Historia de La Guajira hace conocer a la opinión pública y en especial a la Academia Colombiana de Historia, que el bicentenario de la independencia de Colombia no fue totalmente sellada en la Batalla de Boyacá, como históricamente el país tiene conocimiento.

La academia Guajira, aclara que ésta batalla fue la de mayor trascendencia y por esta razón, la historia de Colombia la registra como el despido del yugo español en nuestra soberanas tierras.

Sin desmeritar la gran hazaña de los grandes generales y la proeza de nuestros héroes soldados ese 7 de agosto de 1819. También hace referencia que a pesar  de la derrota de José María Barreiro, no se logró por completo la independencia nacional, por otra parte del país los representantes de la corona ibérica seguían aplicando a sus súbditos colombianos la fortaleza de su guarnición. Los santandereanos, los nariñenses, los cartageneros y los mismos riohacheros atestiguan que solo después del  25 de mayo de 1820, en la batalla de la Laguna Salada, la hostilidad del yugo español comenzó a perder fuerza. El general Sánchez de Lima el gran protagonista español fue derrotado por Mariano Montilla y José Prudencio Padilla, sin embargo la Academia de Historia de la Guajira, hace énfasis que en la batalla de los puertos de Altagracia, acaecida el 24 de julio de 1823, fue la que de manera definitiva selló por siempre el despido de las tropas españolas de esta tierra septentrional del continente. De esta batalla se conoce que el almirante José Prudencio Padilla, antes de hacer frente a las tropas españolas que cubrían al lago de Maracaibo y dirigía el general español Ángel Laborde, reunió a sus compatriotas y los animó con la frase: “aquí no hay otra disyuntiva que la muerte o la libertad, a tierra quien sienta miedo”

La Academia de Historia de La Guajira, no se equivoca en afirmar que el gran despido de las tropas al viejo continente, se realizó de manera formal e histórica después de la batalla librada por el riohachero, como tampoco se deambula al pedir con verdadero cimiento y gran fortaleza que tomen el año 2023 como otro gran bicentenario de esta batalla, donde los compatriotas  defendieron a Colombia del encanallado acero que lo ataba. Pueda ser que este gran ejemplo infunda al país, valor y osadía e inyecte a los colombianos que si hubiésemos de desaparecer para que Colombia viva, será un premio bastante a nuestro sacrificio sucumbir defendiéndola. 

Esperemos si en cuatro años la Academia de Historia de Colombia, verifique prudentemente este detalla que no a la verdad y este país vuelva al festejo de un nuevo bicentenario.

Más Noticias de esta sección

Publicidad