EL INFORMADOR: un sexagenario con espíritu y vocación de servicio

Columnas de Opinión
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Escrito por:

José Noriega

José Noriega

Columna: Opinión

e-mail: jmartinnoriega@hotmail.com

Un día como hoy, hace ya 61 años, salió a la luz el primer ejemplar de nuestro periódico y a partir de allí, de manera sagrada e ininterrumpida, sentimos la íntima satisfacción de seguir haciendo patria y llevando a todos los rincones de la región todo el acontecer cotidiano de nuestra tierra e inclusive allende las fronteras, siempre atentos del imaginario social sobre el cual soportamos nuestra existencia, con honradez, honestidad y libertad, al tiempo que ilusionamos un extenso panorama para la región, la misma en donde de manera incluyente participemos todos y con el aporte de cada uno de nosotros cimentemos un mejor destino para nuestra gente y es por ello que el devenir cotidiano nos invita y estimula a siempre dar lo mejor de nosotros, por la tierra, para la tierra y con la gente de nuestra tierra.

Es imperioso fondear un instante los pies sobre la arena mojada al interior de la profundidad del océano para de esa manera, con fuerza y magnetismo, experimentar de qué estamos hechos y de qué somos capaces, con la fúlgida convicción que nos incita a seguir soñando, con fuerza, con ahínco, con limpidez e izando siempre el lábaro de la verdad, esa que en ocasiones se refleja y la cual exploramos como hasta ahora por cuanto sólo nos motiva llevar la información con pulcritud hasta el último rincón de la tierra, allí donde siempre habrá un coterráneo ávido por enterarse del acontecer diario de la región.

No es necesario, -ni más faltaba-, hacer un despliegue logístico publicitario y emperifollado de una fingida realidad, sino que se requiere meterle pasión a todo aquello que exige informar de verdad, apelando a los mejores exponentes de la tierra, esas auténticas y verdaderas plumas literarias y noticiosas que convergen en un solo ritual para que la crónica se impregne de región, inmortalizando en el recuerdo a aquellos que nos precedieron y deleitaron con su extraordinaria prosa literaria a quienes hoy queremos rendirle un tributo de gratitud y exaltarlos en el olimpo del conocimiento periodístico, esos quijotes de ayer que cimentaron lo que hoy somos, el paladín y bastión de la verdad en la información, sin que para ello tengamos que recurrir a neologismos foráneos para irrumpir en el corazón de la Región Caribe, porque es allí en nuestros corazones en donde retoza y salpica el resplandor de la ilusión periodística, incubando la ilusión de un prístino amanecer que permitirá siempre el auténtico reverdecer de un pueblo que espera con ansiedad y devoción el fruto de la información.

Durante estos lustros de existencia hemos conjugado el recordar del pasado con el visualizar del futuro y siempre estado en esos aconteceres cotidianos sobre los cuales nuestra tierra ha peregrinado día tras día, siendo testigos de excepción del crecimiento de nuestra región y enaltecer a cuántos han aportado su grano de arena para el diseño y construcción de lo que hoy somos, un medio de comunicación convertido en guardia pretoriano del acontecer social y es por ello que nos ufanamos de ser hoy lo que somos, una bitácora de recuerdos y un inmenso cofre de ilusiones tendientes siempre a lograr el cometido propuesto por quienes tuvieron la brillante idea de darle a la tierra un medio de comunicación libre y despojado de cualquier mezquindad y que propendiera por buscar el bienestar de nuestra gente, arañando en ocasiones las desérticas arenas de una sociedad comercial ajena a su responsabilidad y con las uñas hemos conquistado estos 61 años que son la génesis de muchísimos, pero muchísimos años más, habida cuenta que la razón de ser de nuestra existencia es la vigilancia y protección de nuestra sociedad.

Hoy con orgullo llegamos a este cumpleaños y queremos compartir con nuestros lectores esta verdadera proeza de información periodística, máxime en una sociedad como la actual en donde ha sido imperativo y menester luchar, en ocasiones nadando contra la corriente, pero la vocación de esta Casa Editorial y la obligación moral de seguir los derroteros y cristalizar el sueño de su fundador, Don José Benito Vives De Andréis, han permitido sortear con éxito todos esos escollos y aquí estamos erguidos y dispuestos a seguir batallando por nuestra gente y nuestra tierra, implorándole al altísimo porque llene de bendiciones a todos cuántos participan en esta epopeya periodística y desearles desde lo más íntimo de mi corazón, Feliz Cumpleaños.
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