Orientación lingüística

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

mercedes castillo mosquera

mercedes castillo mosquera

Columna: Orientación lingüística

e-mail: lujorguep@yahoo.es


Hola, amigos, he recibido una consulta en mi correo electrónico, la cual transcribo, sin nombrar al remitente, pues a él le respondí por la misma vía, pero ante la posibilidad de que más de un lector, tengan la misma inquietud, la presento para lo que pueda servir. Escribe mi corresponsal:

Señor Luis Guerrero Pavajeau de manera cordial me dirijo a usted como seguidor de su columna y amante del buen hablar para hacerle unas consultas. Varias veces he escuchado la expresión "ojalá y..." también la leo con frecuencia en las redes sociales.

¿El uso correcto no debe ser "ojalá..." seguido del verbo? El día de hoy la revista Semana publicó en la red un artículo con el título: 63 muertos y 49 supervivientes al estrellarse un avión en la R.D. del Congo. De aquí nace otra duda, ¿cuál de las dos palabras es correcta: sobreviviente o superviviente o las dos son válidas?

Le contesté que no conozco ninguna normatividad sobre la interjección "ojalá", es decir, en "Ojalá y ganes en el juego" no hay incorrección, pero la forma es inculta.

Los amantes del buen hablar utilizamos después de la palabreja, el monosílabo "que" y un verbo en subjuntivo: "Ojalá que ganes…" "Ojalá que ganaras…"

En relación con la segunda consulta, la respuesta es más definida: los dos términos son igualmente válidos. Espero haber satisfecho plenamente las dudas del amable corresponsal.

Por otra parte, sigo con el libro "Armero, un luto permanente", que como dije la semana pasada, es un testimonio desgarrador e impresionante, que lo obliga a uno a leerlo más de una vez. Se nota que está escrito con el corazón, pero por no tener un corrector experimentado muestra una serie de errores impropios de los amantes del buen escribir, en este caso. Voy a comentar algunos esperando que les sirva a los lectores de esta sección:

Dice la autora en la página 122, en la que hace transcripción de lo contado por otra de las víctimas, a quien entrevistó. Es una mujer que le contó lo que le tuvo que vivir en el hospital en el que trabajaba como enfermera auxiliar.

Cuando uno de los médicos, en su desespero, la invitó a que se fueran, ella no aceptó y entró a hablar con los médicos practicantes: "Regresé al pasillo y le dije a los estudiantes:" Posiblemente así le habló la enfermera, pero la autora debió corregir y utilizar el pronombre en plural: "… y les dije a los…"

Pero es más delicado el que se presenta en la página 140. Cuenta allí que un empleado de Electrolima le narró cómo tuvo que soltar a una niña a quien aspiraba a salvar, pero un cable que se le enredó en el cuello se lo impidió: "… y me tocó soltarla pa' quitarme ese cable que casi me degolla.

" También estoy seguro de que así le dijo el empleado, pero ella estaba en la obligación de corregir el verbo: "… casi me degüella", que es lo correcto.

Voy a dejar por hoy aquí, pues no quiero abusar de mi espacio, pero el próximo sábado les comento más. Muchas gracias por su atención y hasta entonces.

Publicidad