Hasta cuando Santa Marta, ciudad inmóvil. Parte II

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Margarita Vives Lacouture

Margarita Vives Lacouture

Columna: Opinión

En buena hora el Alcalde Distrital decretó el pasado martes 4 de Junio día sin moto en nuestro terruño. Increíble, pero sin podía oír el silencio, valga la pena decirlo. Se podía disfrutar de ir por las calles y carreras. Era como los tan anhelados tiempos de antes, sin la congestión, los trancones y los ruidos. Ojala nuevamente se institucionalice.

Hemos observado con preocupación cómo la obra que se está realizando en un tramo de la Avenida del Rio entre la Avenida Bavaria y la del Ferrocarril, se están ampliando andenes (donde ya había andenes espaciosos), encapsulando aún más el tráfico de cualquier automotor y no dejando siquiera espacio para que las bicicletas circulen al lado de los vehículos como es costumbre en Santa Marta.

Peor aún, en esta obra no se tuvo en cuenta hacer una Oreja Vial que aliviaría en parte el nudo alrededor del semáforo diagonal al Ocean Mall, es decir realizar un carril exclusivo de giro a la derecha para la circulación proveniente de la avenida del rio a la del Ferrocarril en toda la esquina de Muebles Jamar, aprovechando que en esa esquina no existe construcción pegada a la calle o el callejón de la parte de atrás del establecimiento de venta de muebles. Era una oportunidad única para contribuir a la movilidad, pero no, el pensamiento cortoplacista abruma.

Lo mismo ocurrió con las orejas viales que se han debido hacer cuando se amplió el puente de la carrera 19 sobre el Rio Manzanares, para aligerar el tránsito de entrada y salida interna a la ciudad y hacia la avenida del Rio y la del Ferrocarril. Hoy, por el puente pasa la doble hilera de vehículos en cada sentido, para embotellarse en el semáforo de la intersección de la carrera 19 con la avenida del Rio. Lo mismo ocurrió cuando se remodelo el polideportivo, que se ha debido hacer la oreja vial para el cruce de la calle 22 hacia la carrera 19, pero no se hizo.

Otro punto, son los ya famosos bolardos que parecen reproducirse sin ton ni son, pero que contribuyen a inmovilizar aún más la ciudad. Miremos los de la carretera del El Rodadero, que pasa cuando una buseta se avería? Se previó esta circunstancia cuando insertaron esos bolardos? Cómo hacen una buseta y una bicicleta para ir en el mismo carril? Amanecerá y veremos. Ojala no ocurra una tragedia.

Para resolver el problema de la ciudad inmóvil, proponemos se levante el pico y placa en que estamos desde hace más de 6 años siquiera por 15 días y nos daremos cuenta que hacen falta más vías, no más andenes, nos daremos cuenta que también es una necesidad no solamente las orejas viales, sino también abrir el otro carril del Camellón, para que el tránsito pesado no circule por la carrera quinta y más bien haga su anillo de recorrido entre la carrera primera, la calle 22 y la avenida del ferrocarril hasta empalmar nuevamente con la primera.
Mientras no pensemos que en Santa Marta se necesitan más vías, seguiremos siendo una ciudad Inmóvil.

Más Noticias de esta sección

Publicidad