El Caribe colombiano está de luto

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Escrito por:

María del Rosario Guerra

María del Rosario Guerra

Columna: Opinión

e-mail: comunicacionesmrg@gmail.com

La hora de partir llegó de improvisto. El país perdió a uno de los promotores de la cultura y el desarrollo económico: Alberto Abello Vives.

Este escritor y académico de 61 años de edad, obsesionado por la investigación y enemigo de la mediocridad dejó un legado cultural único a Colombia que debe ser preservado para las generaciones futuras.

Quienes tuvimos la fortuna de conocer a Alberto podemos dar fe de su amor por el Caribe, por su cultura, costumbres y tradiciones; las cuales tatúo en su alma para llevarlas a todo el país y el mundo.

Intrépido e insistente. Así logró convertirse en uno de los promotores de la economía de la mano de la cultura, su inseparable amiga.

Recuerdo aquel día de diciembre del año 1.997, cuando con Alberto, Jaime Abello Banfi y Cecilia López; entre otras personalidades de la región Caribe, creamos el Observatorio del Caribe Colombiano, un centro de estudio e investigación que también impulsa proyectos estratégicos para la región.

Su primer director fue Alberto, el mismo creador de la Revista Aguaita y la Cátedra del Caribe Colombiano (una serie de conferencias para reforzar la integración cultural y social de los departamentos de la región Caribe) reto que asumió con el compromiso y dedicación que siempre lo caracterizó.

Luego transitó hacia la academia en la Universidad Tecnológica de Bolívar y luego se convirtió en director de la biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá; uno de los cargos más importantes del sector cultural en Colombia.

Sin dejar de lado sus responsabilidades, este importante gestor cultural a quien tuve la fortuna de conocer, siempre tuvo entre sus preocupaciones el modelo económico colombiano, en especial el de su región: el Caribe.

Siempre pensando en cómo superar la pobreza, preservar la identidad cultural y la proyección del Gran Caribe.

La herencia cultural que el samario Alberto Abello Vives le dejó a Colombia es invaluable.

Aquel hombre de pelo blanco que amaba observar y admirar el mar desde su apartamento en Cartagena seguirá vivo en libros como “La isla encallada” y “Los desterrados del paraíso”, hojas en las que plasmó la realidad cultural del Caribe colombiano.

Lamentó la partida de Alberto Abello Vives; a su familia, amigos y estudiantes mis condolencias.

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