¿Quiénes contarán nuestras historias?

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Manuel Torres Lopera

Manuel Torres Lopera

Columna: Opinión

e-mail:  manuelcaribe33@hotmail.com

Una vez estaba caminando las calles del barrio donde pasé mi infancia, comencé a  recordar esas bellas tardes donde salíamos a jugar se sentía esa alegría y esa inocencia que se desbordaba, había ese respeto mutuo de padres e hijos, valores  principios y disciplina que se inculcaban para ser más adelante personas de bien, nuestros padres nos contaron las historias de los abuelos que dejaban una enseñanza para tenerla en cuenta en el transcurrir de la vida, había una armonía familiar difícil de romperse.

Han cambiado los tiempos sin desconocer que antes también existía la maldad, pero hoy en día se acrecentó, la violencia se ha ensañado en todas sus manifestaciones con la niñez, adolescencia y jóvenes, los constantes abusos sexuales y asesinatos han encendido las alarmas de los gobiernos, pero en realidad se ha hecho poco en combatir estos actos atroces que los ciudadanos repudian, porque se está desconociendo la importancia de la niñez en nuestra sociedad. La Psicóloga Alejandra Peña de la Universidad de California manifiesta” Que la niñez es la etapa más importante del desarrollo humano, si pensamos en nuestros años de infancia podemos recordar momentos y experiencias que nos han convertido en las personas que ahora somos.

El desarrollo humano es un proceso continuo pero la niñez es una etapa que se debe cuidar y que puede determinar varios aspectos de una persona. Hacer conciencia sobre este tema puede ayudarle no solo a un padre, a una madre, a maestros, niñeras y abogados quienes velan por los derechos de los infantes sino a todo ciudadano que debe reconocer esta etapa y su importancia. Todos debemos tomar responsabilidad y velar por el futuro de nuestro país y el desarrollo sano de la infancia es crucial para el bienestar de cualquier sociedad. La educación y valores que se transmiten a los niños marcaran la manera que van a ser como adultos y por lo tanto el futuro del país”.

En sectores marginales de las ciudades hay pandillas conformadas por adolescentes que remplazaron los cuadernos y lápices  por un cuchillo dispuestos  a asesinar o ser asesinados, tienen zonas de dominio marcado por la famosa “línea imaginaria” y que muchos sin saberlo traspasan esa frontera y lamentablemente mueren. Los grupos al margen de la ley para mantener la guerra y cuidar sus intereses, los menores de edad son reclutados forzosamente, a veces utilizados como sicarios, extorsionistas, expendedores de drogas y como trabajadores en los cultivos ilícitos, frustrando sus sueños de ser alguien importante. El suicidio ya no es una cuestión de adultos se ha incrementado los casos en niños y adolescentes por distintas causas por el cual mencionare algunos como la depresión, el maltrato psicológico y físico, el desamor, juegos macabros del internet llamado “el reto de la ballena azul” es por eso que como padres de familia el tiempo que compartamos con los hijos tiene más valor que un calzado, una prenda de vestir de marca que usted le compre.

El microtráfico de drogas penetro los entornos escolares, es aterrador el aumento de la adición de los niños y adolescentes que llegaran en poco tiempo a la mayoría de edad, están atentando con la salud de los estudiantes y acortando el promedio de vida. Tampoco se escapan de los siniestros viales donde no se está respetando la vida de los niños peatones, ni siquiera cuando hay señales de tránsito, los jóvenes están practicando carreras de pique que están prohibidas y desafían el peligro de conducir a alta velocidad y mezclar con bebidas alcohólicas hasta que ocurre el desenlace fatal y la noticia que nadie quiere dar.

¿Quiénes contarán nuestras historias?, nuestras anécdotas, alegrías, tristezas, triunfos y derrotas, lo normal es que deben ser ellos, pero la descomposición social producto de una degradación de valores, la ley de la vida se ha invertido los padres están sepultando a sus hijos, la reflexión que dejo es fijar una posición de una  corresponsabilidad de Estado, Familia y Sociedad para afrontar este tema, si partimos que de la familia inicia el problema también tenemos que partir que de la familia inicia la solución, como decía mi profesora de religión la familia es el núcleo esencial de la sociedad.

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