Mototaxismo oficio que nadie soñó

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Manuel Torres Lopera

Manuel Torres Lopera

Columna: Opinión

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El mototaxismo hace presencia en todo el país, este medio de transporte catalogado por el Gobierno Nacional “Como actividad ilegal y peligrosa”, es un fenómeno que surgió por el servicio ineficiente de las empresas de transporte, como la falta de rutas en sectores populares y otras de las causas es la precariedad de nuestro Sistema Benefactor de no promover empleos y además hay ingresos bajos en los hogares para satisfacer necesidades esenciales.

Hay muchos ciudadanos por falta de oportunidades laborales, han tenido que ejercer este oficio que nadie soñó, porque algunos como se dice en nuestro argot popular tienen un arte u oficio que ofrecer y otros acreditan estudios técnicos, tecnólogos y hasta profesionales. El Estado quiere intervenir con la “política del garrote” esto significa  ahondar la crisis social, pero el problema no radica solamente en la moto y en el individuo que ejerce esta actividad, la raíz de esto es que hay debilidades en el sistema que no garantizan a la gente sus Derechos Fundamentales, no se ha fomentado realmente programas de inclusión a esta población para que ingresen al mercado laboral y al emprendimiento, el logro de esto es que exista un esfuerzo enorme del Gobierno Central y el sector empresarial.

Otra de las verdades ocultas que se esconde detrás de estas problemática “que algunos gremios económicos se han lucrado por la proliferación del mototaxismo,  una motocicleta que la utilicen para mototaxi por el gran recorrido que hace todo un día, se desgastan más las llantas, las partes o piezas, el abastecimiento  de gasolina es constante y el cambio de aceite es de corto tiempo, es un negocio redondo para los que distribuyen y son los menos interesados de que esto acabe”.

Algunos mototaxistas están involucrados en conductas delictivas e imprudencias que han generado accidentes de tránsito lo que ha ocasionado una estigmatización la práctica de este “medio transporte”, donde el conductor y el pasajero sufren lesiones graves e incluso hasta llegar a la muerte, ellos también son víctimas de la delincuencia organizada donde le hurtan la moto y su producido de todo un día, es triste y doloroso como una persona expone su vida en el peligro de la calle para poder llevar un pedazo de pan a su casa y llegar sano y salvo, desafortunadamente hay unos que no vuelven. He escuchado a expertos en medicina que la jornada extensa de un mototaxista llegaría afectar su salud principalmente la columna.

Las mujeres dejando a un lado su delicadeza que es característica de su naturaleza, también se dedican al mototaxismo, para ayudar a sus parejas en los ingresos y otras son madres cabeza de hogar que por la ausencia de la figura paternal tiene que lucharla en este vehículo para llevar algo de dinero a sus hijos.

Una vez esperando el cambio del semáforo un mototaxista se me acerco y levantó su casco y muy sofocado me dijo amigo esto lo hago por mera necesidad yo creo que a ninguno le guste esto, me quedé asombrado de sus palabras que expresaban la anhelada “justicia social”, la reflexión que quiero dejar en este artículo de opinión que nuestros gobernantes antes de tomar decisiones para combatir este fenómeno tienen que haber sensibilidad social, porque detrás de esa persona vestida con chaleco, guantes, casco y gafas oscuras hay una familia que reclama una vida en condiciones dignas y que la vía no es la exclusión, reitero que la vía más indicada que nos muestra por ahora es la inclusión y que ellos logren cumplir sus sueños de ser excelentes panaderos, mecánicos, cocineros, diseñadoras de moda, secretarias ejecutivas, emprendedores exitosos y profesionales empoderados en las compañías nacionales e internacionales.

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