El hábito de ser felices

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Escrito por:

Oscar Bravo Rojas

Oscar Bravo Rojas

Columna Sociológica

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“Por la práctica de la felicidad, entiendo el adiestramiento de nuestra mente, para que piense como lo determina la voluntad, el desarrollo d la capacidad de controlar nuestros sentimientos por el dominio de nuestros pensamientos…” Grane.

El sociólogo y consejero José Upegui Arango, nos afirma que todos tenemos derechos a ser felices y que por lo tanto debemos estar dispuestos a emprender y cumplir con ciertas normas que nos hagan disfrutar la vida y por ende llegar a ser felices.

Marden solía decir:” la felicidad es el destino del hombre. Hemos de buscar la felicidad ajena como un deber en beneficio propio y la felicidad propia como un deber en beneficio ajeno”.

La felicidad no es un estado de ánimo, no puede haber felicidad sin amor, sin librarnos del egoísmo, quien tiene amor ya es feliz.

El doctor Upegui sostiene que podemos llegar a tener el hábito de ser felices, lo cual depende de nosotros mismos. Agrega que la misma la encontramos en las cosas pequeñas, disfrutando de cada cosa y de cada instante.

Debemos acondicionar la mente y la voluntad para ser felices, ya que la felicidad proviene de nosotros mismos, de nuestros acuerdos y los hábitos de pensar y que hayamos adquiridos, la felicidad no es algo que alguien o algo pueda darnos, de hecho somos tan felices como decidamos serlos, independientemente de nuestra posición económica o social.

Acepte, asuma, acoja y amorice. Son los cuatro ases en el juego de la vida que siempre tenemos a disposición. La confianza en Dios es fundamental para construir el hábito de ser felices, enfatiza el colega Upegui Arango como elemento fundamental, pues sentir la constante presencia y amor de un ser superior en nuestras vidas nos conlleva a amar también a nuestros semejantes como a nosotros mismos.

¿Que esperamos para ser felices? Recordemos que somos tan felices como decidamos serlo y hagamos felices a los demás. Si no lo somos yo lo invito a aceptar, asumir, acoger y amorizar nuestro diario vivir y con toda seguridad, teniendo al autor de todo bien a nuestro lado seremos felices siempre.

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