Orientación lingüística

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

mercedes castillo mosquera

mercedes castillo mosquera

Columna: Orientación lingüística

e-mail: [email protected]


Hola, amigos, hoy les voy a transmitir una información que me llegó al correo electrónico desde la Fundéu, organización especializada en temas de la lengua castellana. Pero, mejor, copiaré el mensaje y ustedes, amables lectores, juzgarán su importancia:

El término aperturar se ha formado a partir del sustantivo apertura. Sin embargo, el verbo relacionado con apertura no es aperturar, sino abrir .Este verbo se ha puesto de moda en el lenguaje bancario: "aperturar una cuenta bancaria", y se ha extendido a otros campos: "aperturar procedimientos judiciales", "aperturar nuevos negocios a nivel nacional" o "aperturar oficinas".

En todos esos casos, lo apropiado es emplear el verbo abrir. Según se indica en el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo aperturar no es correcto en español y, por lo tanto, su uso no está justificado y debe evitarse.

Como ustedes ven, no es un fenómeno común en América, pero gracias a la prensa internacional pronto lo veremos en nuestro medio. Así que les dejo la información para lo que pueda servir.

Por otra parte, vuelve mi Maestro, José Alejandro Vanegas Mejía a transmitirme una duda sobre la que fue consultado. En resumen, pregunta el consultante por qué es válida la forma "mucho mejor" y en cambio se prohíbe "más mejor".

No me informa el profesor si él respondió o no, pero de todas maneras aclaro: la palabra "mejor" es un superlativo y como tal lleva implícito el adverbio "más". Significa esto que decir "más mejor" equivale a repetir el adverbio: "más más bueno". Eso ocurre con todos los superlativos. No pasa lo mismo con el adverbio "mucho" o "muchísimo", por lo que estos sí son válidos antes de cualquier adjetivo en el grado citado.

Finalmente, con todo respeto, le voy a sugerir al señor Secretario de Educación del Distrito que revise lo que firma, es decir, léalo antes. Don Edgar, usted me conoce como yo lo conozco. Y sé que en redacción es usted una figura para imitar. Pero en el cargo que ocupa le toca firmar documentos redactados por personas que no tienen la mínima preparación en ese aspecto.

Y no lo digo por los disparates que escriben, sino porque muchas veces hasta se contradicen. Ya he recibido dos respuestas a peticiones que he realizado, amparado en el derecho que me confiere la Constitución Nacional. Y ambas me dan razones para demandar a la Secretaría (concretamente, al Fondo de Prestaciones del Magisterio a nivel distrital) pues, en resumen, me dicen "sí, pero no". Y lo peor es que llevan la firma de usted.

Como en síntesis, los documentos recibidos no sino una manera ilegal de dilatar mis diligencias, seguiré el proceso que la Ley me permite, pero, señor Secretario, quienes manejamos bien nuestro idioma y apreciamos su producción literaria lamentamos que alguien de su altura académica (especialmente en lo lingüístico) quede ante el público de esa manera. Yo imagino cómo irán los documentos que no vienen dirigidos a mí.

Todo por hoy, gracias mil por su atención y hasta el próximo sábado.

Publicidad