Recuperando terreno

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Hector Medina Carrascal

Hector Medina Carrascal

Columna: Opinion

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La estrategia de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en el sentido de limitar la oferta o suministro de crudo sumado a la tensión geopolítica que se presenta en Oriente Medio, han repercutido en un precio internacional del barril de petróleo variedad tipo Brent superior a los 70 dólares, la cotización más alta que se ha registrado desde el año 2014.

 

En el mismo sentido la Agencia Internacional de Energía (AIE) pronostica un aumento de la demanda mundial de crudo a 99,3 millones de barriles por día, impulsada por mayores consumos en China, Europa y Estados Unidos. El escenario es favorable para la economía colombiana si tenemos en cuenta que el aumento en las cifras de producción, inversión y exportaciones de petróleo genera un favorable impacto directo en la estabilización macroeconómica del país (mayor producción, menor desempleo y condiciones favorables de importación por efectos de la tasa de cambio).

Ahora bien, de acuerdo con la información suministrada por el Dane los ingresos por concepto de exportación de petróleo en Colombia a Febrero de 2018 ascienden a la suma de 997.4 millones de dólares cifra equivalente a cerca del 33% del total de exportaciones de nuestra economía que al mismo período fue de US $2.941 millones de dólares.

Son indudables los aportes que generan los mejores precios internacionales del petróleo a nuestra economía, primero por el impacto positivo en materia fiscal si tenemos en cuenta la realización del presupuesto nacional del 2018 a un precio internacional del barril de petróleo de US $55, luego los mayores ingresos por concepto de utilidades de Ecopetrol; agregándole a esto un mejor comportamiento de las cuentas externas del país y mejores ingresos por concepto de impuestos que se le cobran a las petroleras. En el mismo sentido contamos con mejores registros por concepto de regalías para nuestras regiones.

Por las anteriores razones es necesario seguir creyendo en nuestra industria petrolera, apostar por su crecimiento y reconocer el impulso a otros sectores en la diversificación del portafolio económico de nuestro país. Es indiscutible el beneficio que genera el sector petrolero a nuestra economía en materia de desarrollo social; así mismo el aporte al crecimiento económico del país y sus regiones.

Nota: No se entienden las posiciones del candidato presidencial Gustavo Petro en el sentido que de ser elegido la explotación de petróleo habrá llegado a su fin y que Ecopetrol se dedicaría a otras actividades económicas. Señor candidato Petro lo planteado impediría la posibilidad de un desarrollo integral de nuestro país, afectaría negativamente nuestras finanzas y nos sumergiría en un profundo atraso.

Es cierta la necesidad de reducir el consumo de combustibles fósiles por los efectos que generan las emisiones contaminantes sobre nuestro planeta; para esto debemos asegurarnos del uso eficiente de los mismos, pero abandonar las actividades petroleras de forma inmediata en Colombia significaría no contar con los recursos para financiar la salud y la educación, además de todos los programas sociales que atiende el sector. Inclusive ¿con qué recursos contaría el gobierno para mantener la estabilidad macroeconómica?

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