Caminito de sensaciones y emociones

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Rafael Gónzalez Paredes

Rafael Gónzalez Paredes

Columna: Yo, el escribano

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Y así, por qué sí, sin mucho esfuerzo ni planificación en Santa Marta se dio el turismo. El Rodadero y muchas personas de las cuales hoy nadie menciona sus nombres fueron las pioneras. 

Entonces poco importaban las comodidades: daba igual sentarse sobre piedras o en la arena. 

El Rodadero creció sin orden ni concierto. Quienes estaban adelante hacían lo que consideraban. Los edificios más altos se levantaron en la carrera primera matando antes de nacer el desarrollo de la carrera segunda. La excepción fueron los edificios Patucas, Fuentemar y un par más.

Años después, construida la carretera Troncal del Caribe, era fácil acceder a unas bahías y ensenadas, denominadas Los Ancones, propiedad de samarios que la Nación rapa y declara Parque Nacional. De esta manera El Tayrona inicia vida turística camuflado en Pro de la biodiversidad y protección de la flora y la fauna.

El hotel Irotama atrajo a los turistas pudientes, y cuando finalizan la variante de Las Pavas (Bosconia al Magdalena Medio) arriban miles de turistas en vehículos familiares y buses. Así nace el turismo en Santa Marta.

En Armenia me contaron que el desarrollo del eje cafetero como destino turístico no fue fortuito. Un gobernador del Quindío previniendo que las cosechas de café año tras año eran ruinosas contrató con un grupo especializado de opciones turísticas, un estudio muy costoso.

Durante un tiempo recorrieron el departamento, delegados de las Casas Asturianas. Pronto los españoles rindieron su informe: las voces quedas que en todas partes existen protestaron por la cuantía invertida, por qué los españolitos informaron "cosas que ya todo el mundo sabe", renegaron por esto y por aquello.

Tanto fue el "gadejo" que el Gobernador decidió renunciar. No se lo permitieron. Era un funcionario honesto y capaz. Años después el gobernador en mención fue condecorado no solo por el Quindío, también por Caldas y Risaralda. La prosperidad turística alcanzada fue para el viejo Caldas. Las precisas recomendaciones de los españoles convirtieron al eje cafetero en destino turístico.

En tanto en Santa Marta sin considerar el impacto ecológico y social, suponemos que lo mejor para Minca es construir costosa carretera con rimbombantes especificaciones pues no faltan quienes digan: "Debemos pensar en grande y a futuro".

Si se ejecuta tal carretera, no tendremos futuro en la Sierra, por la fragilidad del bosque húmedo tropical.

Revisemos los logros en desarrollo turístico en Santa Marta: El Rodadero nació y creció sin planificación, lo mismo Bello Horizonte y el Durcino. El Parque Tayrona traza sus políticas desde Bogotá.

Minca y la Sierra Nevada como destino turístico no merecen un desarrollo similar a El Rodadero. La experiencia del Quindío de contratar verdaderos expertos debe tenerse en cuenta.

Una de las fortalezas de la Sierra es el avistamiento de aves considerada el centro de endemismo más importante del mundo con 36 especies y 55 subespecies. Un turismo masivo con ruidos y pachangas simplemente cambia el hábitat y aleja a las aves.

Nuestros ríos son torrentosos: mucha agua en invierno y poca en verano, con ríos similares poco se cuenta Y en el caso del impacto social, nadie desea en la Sierra un desarrollo similar al de Taganga donde el habitante raizal ahora convive con drogas y prostitución.

Una carretera similar a la actual sin baches, con cunetas y similares sería lo ideal. En muchos destinos turísticos del mundo un caminito rural conduce a exclusivos lugares colmados de sensaciones y emociones. Y no son destinos baratos. Son muy rentables. Recordemos que el turismo de ollas es incontrolado, poco produce y a nada conduce.

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