México y su historia peculiar

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El Pájaro de Perogrullo

El Pájaro de Perogrullo

Columna: Opinión

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Los mexicanos, como nosotros, vivieron procesos históricos profundos, pero diversos a los de Colombia, a partir de 1810 y hasta 1824, tiempo en el cual lograron la independencia, y durante todo el siglo XIX y comienzos del XX.

Su revolución de 1810, encabezada por Hidalgo, y luego por Morelos, fue más un movimiento comunero que una gesta de intelectuales. Aprovecharon la invasión napoleónica a España para buscar la independencia, pero el proceso no fue el mismo que el nuestro. El Virreinato de la Nueva España, del que México hacía parte, era un virreinato más rico que el nuestro. Igualmente, era más conflictivo y difícil de gobernar, por ello había un ejército realista más grande y mejor organizado que al final pudo someter a los rebeldes sin que hubiera la necesidad de una reconquista.

Igualmente, tuvieron dos emperadores. El primero de ellos fue Iturbide. Un personaje mal entendido y olvidado por la mayoría de los mexicanos, pero grandioso. Es el Bolívar mexicano. Logró la independencia sin grandes batallas, bajo la bandera de las tres garantías: Religión, Independencia y Unión. El respeto a la iglesia católica, la independencia de España, la igualdad y la unión entre americanos y españoles, eran su baluarte. No entendió o no se sintonizó con las ideas liberales y republicanas de su tiempo. Al contrario de Bolívar, que no quiso o no pudo, por Santander y otros demócratas de la Nueva Granada, nombrarse emperador, Iturbide si lo hizo. Al final abdicó y se fue al exilio. Al regresar, porque pensaba que México iba a ser reconquistado, fue pasado injustamente por las armas.

El segundo, Maximiliano, un extranjero, Austriaco y Habsburgo, nunca entendió que lo suyo no era posible. Solamente el ejército francés, anclado en el territorio por la idea de Napoleón III de recuperar los préstamos hechos por Francia y ganar preponderancia Geopolítica, lo sostenía. Al final, al retirarse el ejército francés, también fue ejecutado. Benito Juárez mantuvo durante ese tiempo la llama del espíritu democrático y republicano prendida, no sin antes haber llevado a cabo todas las leyes de reforma para separar la Iglesia del Estado. Con la ayuda de Porfirio Díaz, y dada cuenta el ambiente Geopolítico que implicó la retirada de la mayoría del ejército francés, logró la derrota del reducto de dicho ejército, los conservadores y Maximiliano.

Antes de ello, en la década de los 40´s del siglo XIX, los E.E.U.U. invadieron a México. Finalmente, como resultado de esa invasión injusta, México  perdió alrededor del 50% de su territorio, después de que la bandera de rayas y estrellas ondeó encima de su palacio de gobierno. Porfirio Díaz, finalmente, estuvo por más de treinta años en el poder. Fue un dictador fiero y con puño de hierro. Su lema era orden y paz. Balanceó hábilmente los intereses de los ricos, de los políticos y de otros grupos de interés. Logró grandes avances económicos. Se construyeron más de 20.000 kilómetros de vías ferroviarias.

Se reactivó la explotación de las minas y se realizaron exportaciones millonarias de otros productos. Las haciendas y ranchos prosperaron. Desafortunadamente, el Porfiriato (ese periodo de Gobierno dictatorial), no corrigió las desigualdades sociales. No hizo que la riqueza fluyera para todos, fallando en crear una clase media rica y educada. Ese error desembocó en la guerra civil mexicana de 1910, y la trágica muerte de Francisco I. Madero, un presidente titubeante, y la devastación del país.

Hoy en día los restos de Porfirio Díaz descansan en París porque nadie los quiere en México. Colombia y México tienen muchas similitudes, pero a la vez muchas diferencias. Afortunadamente, no fusilamos a Bolívar y fracasó la noche septembrina, a pesar de sus erradas ideas dictatoriales y monárquicas como las de Iturbide, y Bolívar no pasó por las armas a Santander, quien es el formador de nuestra patria.

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