“Unimag”, ‘jonronero’ académico

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Escrito por:

Oliverio del Villar Sierra

Oliverio del Villar Sierra

Columna: Trinchera

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En ‘los numeritos’ del béisbol suele anunciarse sobre un jugador cuando tiene turno al bate, su ‘average’ y lo que ha bateado en el curso del juego del momento.

Así oímos al anunciador decir: Al bate, Pedro Mandarria, tiene un ‘average’ de 470 y en tres turnos, tres ‘jonrones’… Al bate, Juan Perrenque, tiene un ‘average’ de 465 y de tres turnos, dos ‘jonrones’ por ‘el center’ y un ‘jonrón’ de piernas… El espectador, el televidente, el radioescucha se forman de inmediato una idea gráfica del bateador y por supuesto, esperan de él en su nuevo turno al bate, otro batazo ‘vuela cerca’… Bueno, tal presentación puede servirnos de ilustrativo símil para ocuparnos de los ‘batazos jonroneros’ de nuestra muy querida y admirada Universidad del Magdalena, cada vez que tiene su ‘turno al bate’ del academismo departamental, regional, nacional e internacional, en ‘las ligas mayores’ del saber humano, en la ‘gran carpa’ de la ciencia ¡en todas sus disciplinas!

Es Unimag, no solo celebérrima Universidad dedicada al sesudo estudio académico, sino también, ejemplar institución universitaria de admirable rentabilidad en materia de su manejo económico y administrativo. Sí, porque ése su ejemplarizante ‘curriculum’ en estos ‘rubros’ se traduce en sus proficuos logros no sólo en  la cosecha de sus doctas promociones, sino en el ostensible desarrollo de sus dependencias, facultades, laboratorios, escenarios culturales, áreas recreativas, así como de su ecuménica Biblioteca, para mostrar aquí… ¡y en Alejandría!

En un erial de la incultura, en un paular de la ignorancia, en una letrina de la corrupción como en los que vivimos en toda Colombia, es la Universidad del Magdalena, “¡res miranda pópulo!” (“cosa digna de admiración por el pueblo”, como traduce este latinajo Herrero Llorente en su, “Diccionario de Expresiones y Frases Latinas”), epitafio que aparece en la tumba del abogado (San) Ivo de Kermartin como honesto complemento de la famosa sentencia, “advocatus et non latro…” (“abogado no ladrón…”). Y aquí hago un ( ) aclaratorio para no herir la susceptibilidad de algún leguleyo ‘advocatus’ que se le dé por ‘escamarse’. Veamos a Quevedo; “De puches pitancero y de bodrios guisandero de vientres su caldero es cagadero”, sentencia que ‘emplastará’ a los sancocheros de baja estofa y estufa pero tal cita a mis manjares sibaritas -en tanto yo Grand Chef Haute Cuisine-, para nada afecta, o como bien dice en su famosa guaracha, “El Aedes aegypti”, el cubanísimo Carlos Juan Finlay, “eso no es mosquito que me trasnocha”…

Por años, truhanes de toda laya, (léase, polítiqueros, mafiosos, paracos y Cia Ilimitada), pretendieron entrarle a saco a Unimag pero quienes fueron proba excepción en sus temporales rectorías, su mayoritario cuerpo de profesores y sus valerosas huestes estudiantiles, a tales malandrines ‘les pararon el macho’ -como dicen en Jalisco- y si bien pagaron el horroroso precio de una terrorista persecución y cobardes e infames asesinatos por su tesón combativo, triunfantes no permitieron que su ‘Templo Mater’ se convirtiera en “cueva de ladrones”, lo que nos trae a la memoria, en especial por estos Días Santos, a Jesús Nazareno con su divino perrero expulsando ¡como lo hizo Unimag! a quienes pretendieron convertir su “templo de oración”… y del saber humano’ en cloaca de corruptos, en albañal de facinerosos, en alcantarilla de mercaderes.

El infatigable dinamismo de su actividad educativa es paradigma ejemplar en todos los órdenes de su acontecer académico reflejado en la amplia praxis social de sus ofertas programáticas y culturales. Baste con citar que en sólo los primeros veinte días del presente mes de marzo, Unimag ha ‘bateado, de cinco turnos al bate, cinco espectaculares jonrones por el jardin central: 1) Inversión de $3 mil millones en modernización de laboratorios de física, química y bioquímica; 2) “Convocatoria” para un concurso de cuentos (¡de cuentos de calidad literaria!, que no de bazofia ladrillera) entre sus docentes, egresados, estudiantes, pensionados y contratistas; 3) Exitosa realización del II Congreso Internacional “Diálogo Intercultural en el Abya-Yala, América Latina y el Caribe”; 4) Su “Consultorio Jurídico” (el más grande de la región Caribe) recibió el “Certificado Icontec” que lo acredita por su idoneidad y competencia en ‘Conciliación y Arbitraje’ en materia de “Justicia Alternativa” y el último y 5º. ‘vuela cercas’ lo bateó ¡más allá del ‘palo de mango’!, con el inequívoco desmentido de la supuesta y alarmista ‘invasión’ de la tal “Fragata portuguesa”, riguroso, pormenorizado e irrefragable análisis que hizo el polifacético cuerpo de eruditos científicos de Unimag y los investigadores de su prestigioso “Programa de Biología” y del “Programa de Ingeniería Pesquera” (¡único en Colombia!), quienes pusieron punto final a las sandeces al garete que sobre la susodicha ‘carabela’ tenían descrestados a sonsos e intonsos una manga de ignaros y profanos charlatanes en la materia… rematemos pues, entonces: Unimag locuta, causa finita”… Unimag ha hablado, el caso está cerrado…!!! Ahh… y lo que aún le falta a Unimag por jonronear…

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