¿Santos acabará con el uribismo?

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Escrito por:

Jacobo Solano Cerchiaro

Jacobo Solano Cerchiaro

Columna: Opinión

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Se abrazan, se encuentran, se trinan por Twiteer y hasta se dan la mano, pero no hay como negarlo, la pelea está casada entre el ex presidente Álvaro Uribe que continúa con la popularidad intacta, en el 75% y el actual presidente Juan Manuel Santos que ronda el 82%.

De aquellos tiempos en que celebraban juntos operativos claves como Fénix, Jaque y muchos más que le cambiaron el rumbo al país, al parecer ya no queda nada, ahora la relación es fría, distante y ha cambiado por que las condiciones políticas cambiaron y cada quien tiene sus propios intereses en este juego de lealtades y deslealtades que es la política.

Pero ¿Qué es lo que hay detrás de este duelo de titanes? El ex comisionado, Luis Carlos Restrepo, afirma categóricamente que el actual gobierno carece de ideología y da bandazos de acuerdo a una agenda mediática y está desmontando paulatinamente todo el pensamiento Uribista con que inició su campaña: El nombramiento de Vargas Lleras y Juan Camilo Restrepo, luego el acercamiento con el partido liberal que astutamente se camufló para volver a formar parte de la agenda política, el enfriamiento de relaciones con Chávez y Correa, acercamiento con la Corte Suprema de Justicia, y la gota que rebosó la copa, la ley de víctimas, en la cual, Santos reconoce que sí hay un conflicto armado en Colombia, y que va en contravía del pensamiento del gobierno anterior que lo calificó como una amenaza terrorista.

Santos ha demostrado ser muy hábil; para hacerse con la presidencia se acomodó al proyecto uribista que le representaba votos y favorabilidad en las encuestas, en el momento en que la ola verde lo tuvo acorralado, pero al llegar a la casa de Nariño cambió la estrategia con el cuento de la unidad nacional, y hay que reconocer que le ha funcionado porque está bien parado en todo los sectores, incluso con todos los casos de corrupción que se están conociendo la gente lo respalda, además ha logrado equilibrar la política y apartarse de la polarización que genera el ex presidente Uribe, pero pelear con su mentor le puede generar uno que otro tropiezo, sobre todo ahora que se acercan las elecciones regionales, en las cuales Uribe esta metido de lleno, realizando talleres democráticos para escoger candidatos que sean de su entera confianza, mantener poder regional y hacerle contrapeso a Santos que no quiere entrar en polémicas y como buen jugador mueve sus cartas con suma prudencia, por eso en una actitud hipócrita insiste en que lo admira y que le agradece todo lo que ha hecho por el país, pero por otro lado sigue en una carrera implacable en acabar todas sus políticas, que intentan desaparecer el Uribismo en el mediano plazo, con la complicidad de gran parte del Partido de la U, encabezado por el antes Uribista Roy Barreras, ahora Santista, quien solo está pendiente de la burocracia y la participación, porque al fin y al cabo, él sabe que el poder es de Santos.

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