Candidato con propuestas serias y viables

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Germán Vives Franco

Germán Vives Franco

Columna: Opinión

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Escuché la entrevista que la periodista Duzán le hizo al candidato presidencial Duque. El candidato demostró tener conocimiento de los problemas, visión clara, y propuso soluciones, que interpreté como abiertas a discusión. Quizás porque el formato no lo permitía, no profundizó en las propuestas y por esto algunas fueron percibidas como etéreas. Comento lo que entendí.
Propone una reforma fiscal y tributaria estructural. Hay que desmontar la reforma tributaria y el tren de gastos de Santos. Anteriormente había escuchado que proponía no cobrar IVA por unos cuantos días. Esta última propuesta es mentecata y no soluciona nada. La entrevista me dio la impresión que reconsidero esta salida en falso y entiende que por ser un tema estructural, las soluciones deben ser acordes. El IVA al consumo no debe estar por encima del 10% y las cargas a las empresas deben reducirse.

Tiene claro que la institucionalidad existente tiene que justificarse a sí misma en términos de eficiencia. Se deben eliminar aquellas dependencias redundantes o cuyas funciones pueden ser asumidas eficientemente por otras. Es absurdo que gran parte del presupuesto institucional se vaya en funcionamiento y no en inversión.
Quiero concentrarme en el tema del agro, en parte para resaltar contrastes con lo propuesto por Petro.

Duque entiende que el tema social y el agroindustrial pueden ser armonizados. No tiene que haber ganadores y perdedores como lo plantea Petro. Entiende además que el campo como agroindustria requiere mucha inversión y no impuestos, a diferencia de Petro.

Duque entiende que el agro en general necesita fuerte apoyo institucional para su desarrollo, que la agroindustria es necesaria para bajar efectivamente el desempleo rural, y que hay que llevar al campo los bienes públicos (educación, salud, entre otros). Entiende la complejidad planteada por la titulación y la falta de seguridad jurídica y como estas inciden en el desarrollo agropecuario.

Su propuesta de atraer inversión otorgando exenciones al impuesto de renta por diez años, parece grandemente insuficiente. En caso de llegar a ser presidente, deberá rodearse de expertos para diseñar las políticas adecuadas. Baso mi apreciación en lo observado y aprendido por vivir en una de las zonas consideradas potencia agrícola del mundo, California, y por tener amigos y conocidos en una de las mejores universidades del mundo en el tema agropecuario, Universidad de California en Davis.

Me gusta que Duque quiera hacer de Colombia una potencia agroindustrial, pero el camino es largo y tendrá que priorizar los temas. Cuatro años apenas alcanzan para sentar algunas bases. Por ejemplo, el tema del agua es el más importante. En California, la mayor parte del agua se dedica a riegos, y en época de sequía esto genera conflicto con los hogares. En Colombia el tema del agua y manejo de las fuentes hídricas necesita ser resuelto. Sin agua, no hay campo.

Gran parte del éxito de California como potencia agropecuaria se sustenta en los centros académicos y de investigación. Mientras en Colombia nos soñamos con que haya más doctores en informática o similares –los cuales también se necesitan- no promovemos lo suficiente tener doctores en el área agropecuaria que debería ser una de nuestras primeras prioridades. Comparto una anécdota. Un niño coreano que vivía en Davis, le pregunte que qué hacia su papa, me respondió que era doctor en manzanas. Si, este es un tema de alto turmequé, y Colombia necesita muchos doctores en manzanas, vacas, etc.

Durante el tiempo que he vivido en California, he visto de primera mano, como se creó la industria vinícola. Comenzó en el área del Valle de Napa, y poco a poco se extendió por otras zonas de California. Hoy la industria vinícola de California es una de las más prosperas del mundo y mueve inmensos capitales y genera miles de empleos directos e indirectos. Algunas cifras: en el año 2016 aportó a la economía de California $57.6 billones de dólares y creo 447,982 empleos directos. La cifra alcanza el doble cuando se incluyen empleos indirectos, y contribuyó a la economía de los USA $114 billones. Ya en Colombia se consume vino californiano. Como dijo Michael Porter en una de las visitas que hizo a Colombia, el campo puede ser una poderosa locomotora de la economía, solo que hay que concebirlo y vivirlo como agroindustria.

No había escuchado a Duque, y me sorprendió la claridad de sus planteamientos. Hay a grandes rasgos una hoja de ruta bastante acertada, y creo que vale la pena analizar sus propuestas porque es el camino que Colombia necesita emprender.

El contraste entre Duque y Petro con respecto al campo es que Duque tiene una visión actualizada e integral del mismo, mientras que la visión de Petro es obsoleta y groseramente incompleta. Las propuestas de Duque se ciñen a criterios técnicos mientras que las de Petro a ideologias ya fracasadas. Duque quiere cambiar el futuro, mientras que Petro quiere cambiar el pasado. Esta es la gran diferencia.
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