Tomando el pulso

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Germán Vives Franco

Germán Vives Franco

Columna: Opinión

e-mail: [email protected]

Las matemáticas de la política siguen una lógica muy particular en donde a veces una suma resta y una resta suma.  Al final gana aquel que haya sumado más votos. 

Petro se sorprendió con la decisión de Clara López de abandonar la supuesta coalición y de aceptar ser formula vicepresidencial de De La Calle.  Quizás Petro es el único sorprendido porque en real politik asociarse con Petro es el beso de la muerte.  Si pone unos votos, pero son muchos más los que espanta o se pierden, lo que traduce en que automáticamente elimina cualquier posibilidad de ganar.  Solo un cero a la izquierda, como Caicedo, es capaz de aliarse a Petro.  Finalmente, Caicedo no tiene nada que perder.

Para Clara López, la cosa era distinta.  Para estar en el juego necesitaba deshacerse de Petro y unir fuerzas con alguien donde ambos sumaran y nadie restara, y ese candidato obvio era De La Calle.  Mejor una vicepresidencia a nada.  Para el Partido Liberal y De La Calle, la alianza con López es producto de la desesperación.  De La Calle no despega, y no parece ser un buen candidato.  Tampoco lo hubiera sido Cristo.   A ambos les falta un no sé qué en no sé dónde.  Habiendo sido despreciados por Fajardo y su combo, la única opción de tratar de pasar a la segunda vuelta, era unirse a López.  Clara López tuvo en el 2014 una votación casi igual a la de Ramírez, cuando esta estaba en el Partido Conservador, es decir unos dos millones de votos aproximadamente.  No parece que esta dupla vaya a pasar a la segunda vuelta.  Necesitan una alianza más para garantizar la supervivencia, y no les gusta Petro, que con lo poco que suma podría ser suficiente para pasar a segunda vuelta.

Fajardo y sus aliados, tienen pocos votos y cuentan con el voto de opinión para salir al otro lado.  Todas las elecciones presidenciales tienen un candidato Alka-Seltzer y Fajardo es el de este ciclo.  No lo quieren en Antioquia, en donde lo conocen bien, y por algo será.  Bueno, dejó quebrado al departamento.  Ha sido arrogante enarbolando la bandera anticorrupción y mandando al carajo a todos los otros candidatos porque los ve como corruptos.  El problema con Fajardo es que no tiene votos reales.  Es el consentido de algunos medios que tratan de inflarlo, por aquello del toque intelectual.  Por otro lado, tiene por lo menos un aliado que suma poco y resta el doble: Robledo.  Aunque Fajardo pretende mantenerse en el Centro, para un importante sector de votantes es claro que la alianza con Claudia López y Robledo claramente lo sitúa en la izquierda.  El contexto político actual no da para que una opción de Centro tenga éxito.  Este es un debate de extremos ideológicos, aunque no necesariamente de los extremos de los extremos (léase Petro y Ordoñez).  Es predecible que Fajardo comience a desinflarse en algún momento, a menos que deje de lado sus repelencias y se una por lo menos con De La Calle y López.  Después del 11 de marzo, si al Partido Liberal le va bien, Fajardo pierde todo valor estratégico.

La alianza entre Duque, Ramírez y Ordoñez es un simple protocolo.  Para todos es claro que el único que tiene votos y una organización sólida que respaldan su candidatura es Duque. Está cantado que Duque ganará la consulta el 11 de marzo, y saldrá ungido por este sector.  La pregunta del millón es si este sector en solitario tiene suficientes votos para pasar a segunda vuelta.  Tendremos que esperar los resultados del 11 de marzo cuando tendremos una mejor idea del nuevo mapa político.

Y está Vargas, que juega al Llanero Solitario.  Tiene los votos y tiene partido.  Está por verse que tantos votos tiene y si le alcanzan para llegar solo a la primera vuelta.  Intuyo que una vez decantado el mapa político el 11 de marzo y todas las fuerzas políticas en juego hagan sus cuentas, veremos nuevas alianzas antes de la primera vuelta.  No es descartable para nada que Duque y Vargas vayan unidos a la primera vuelta.  La verdadera consulta interpartidista es entre estos dos, aunque no esté en el papel.  Quien sumó más.

Más Noticias de esta sección

Publicidad