A prohibir el asbesto

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Hernando Pacific Gnecco

Hernando Pacific Gnecco

Columna: Coloquios y Apostillas

e-mail: hernando_pacific@hotmail.com

Ese letal componente para que ha invadido nuestras vidas ha sido prohibido en más de cincuenta países, y no precisamente por juego. Seis minerales, silicato principalmente, en forma de fibras delgadas con numerosos usos industriales y comerciales conforman el mortífero compuesto, disfrazado en favorables características: duradero, resistencia al calor, al fuego y a los químicos, no conduce la electricidad y es barato. El silicato es el mineral más abundante: un 95% de la corteza terrestre, presente en casi todas las rocas existentes.


Desde el siglo XIX, en los Estados Unidos se ´disparó el uso del asbesto que tuvo su mayor auge durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy se utiliza en la industria automovilística, la construcción, la elaboración de plásticos, textiles, pinturas y otros elementos de uso doméstico, entre muchas otras aplicaciones. Plinio El Viejo describió la relación de la enfermedad pulmonar y el asbesto en los esclavos que tejían ropa con este componente. En Londres, hace poco más de un siglo, la ciencia moderna describió la fibrosis pulmonar por asbesto en una trabajadora textilera. Desde entonces, se ha demostrado indiscutiblemente la relación entre el asbesto y la fibrosis pulmonar, el mesotelioma y el cáncer de pulmón.

Las enormes aplicaciones del asbesto en la “civilización” actual han generado una gran contaminación ambiental. Los frenos de los carros, por ejemplo, son una de las principales fuentes de asbesto en el ambiente; súmele la exposición a la que están sometidos los trabajadores de las fábricas del compuesto y los vecinos de las factorías. Transcurre un tiempo largo desde el inicio de la inhalación hasta la aparición de las enfermedades, y no se sabe con certeza cuánta cantidad puede causar los padecimientos; es decir, son males insidiosos.

La OMS y OIT han advertido de su descomunal peligrosidad: en Estados Unidos se enferman más de 50.000 personas cada año por cuenta del asbesto. Las partículas que entran a los pulmones se quedan allí atrapadas, pero por su tamaño y características no pueden ser eliminados por el sistema inmunológico, y comienzan a inflamar y deteriorar los tejidos de manera irreversible en un proceso que toma varios años, dependiendo en buena parte del tiempo y cantidad de exposición, así como de la susceptibilidad de cada persona. A pesar de la prohibición ´generalizada, se producen cerca de dos millones de toneladas de asbesto, y hay unos 3600 productos de uso cotidiano que lo contienen. Estamos más expuestos de lo que creemos; en Europa se calculan unas 20.000 muertes anuales, especialmente en los países más industrializados.

En Colombia el panorama no es muy diferente. Sin éxito, se ha intentado prohibir el asbesto, pero las presiones económicas superan la necesidad social y la urgencia sanitaria de erradicar el asbesto. El poderoso caballero es lobista eficaz y la ética se rinde a sus pies. El primer asunto es cómo lograr que nuestros legisladores entiendan que el daño de seres humanos es inmoral, y ningún beneficio económico debe estar por encima de la salud y la vida de las personas. Además, el impacto económico sobre el sistema de salud es superior a las ganancias que se puedan generar por la fabricación de productos con asbesto. La gradualidad para la erradicación del asbesto en el corto plazo, unos cinco años, podría ser una salida razonable. El cómo debe ser materia de debate y el cuándo es ya.

Como en el caso de la minería extractiva o los cultivos ilegales, en el caso del asbesto ningún gobierno parece encontrar las fórmulas que permitan salir de tan graves problemas que arriesgan el futuro tanto de los ecosistemas como la salud de los colombianos. La codicia de unos pocos afecta la vida de millones de seres humanos.

Apostilla: En sufrido remate, la selección absoluta logró la clasificación a Rusia, no siempre con buenos planteamientos o debida ejecución en el campo de manera correcta. Con miras al campeonato orbital, el aspecto mental colectivo y de algunos jugadores debe ser reforzado, la estrategia y la táctica merecen revisión a profundidad, y la parte individual ser objeto de escogencia minuciosa para armar un equipo base competitivo. Y, luego de Rusia, contratar a un cuerpo técnico con un programa definido para construir un nuevo proceso sobre la base de la riqueza técnica del futbolista colombiano.
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