Vamos mi Selección

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Escrito por:

Sergio Iván Gutíerrez Rodríguez

Sergio Iván Gutíerrez Rodríguez

Columna: Opinión

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Si existe algo que nos une a los colombianos, a pesar de todo, es la pasión por nuestra selección Colombia de futbol. Tanto, que ronda por ahí un dicho popular: “le exigimos más a los jugadores de la selección que a los políticos”. Debe ser porque a los primeros los admiramos como héroes y a los segundos, en su gran mayoría, los despreciamos como corruptos.


Somos un pueblo de euforia, pasiones y alegría. Es por esta razón, que nos interesa tanto los triunfos de nuestra amada selección. El país se paraliza en cada partido, en especial los de la presente eliminatoria para el mundial de Rusia 2018. La de Suramérica, se ha convertido en la más dura, solo cuatro cupos directos y uno en repechaje, para diez selecciones, de las cuales, tres son campeonas mundiales. Entre ellas Brasil en cinco ocasiones. Es la competencia más exigente para participar en un mundial de futbol.

En la máxima cita del futbol mundial, nuestra tricolor solo ha participado en cinco campeonatos de veinte disputados, en 1962, 1990, 1994, 1998 y 2014. Siendo la última, la participación más exitosa. Como es costumbre, la presente eliminatoria no está para nada fácil. Ha tenido muchas sorpresas, ya ningún equipo es chico y todos quieren ganar; algunos para mantener su jerarquía y otros para regresar u obtener por primera vez un tiquete a las justas mundialistas. Solo queda una fecha, y aun la novela no se ha escrito. Se disputan dos cupos disponibles en forma directa y uno en repechaje, donde cinco selecciones tienen posibilidades matemáticas.
Nuestra cita es en Lima contra la selección de Perú, en un duelo a muerte donde el que gane asegurara su participación en Rusia 2018. El pueblo colombiano quiere ver ondear nuestra bandera y escuchar los acordes de nuestro himno nacional en el país más extenso del mundo. Por eso, el día de hoy, nos congregaremos de amarillo frente a la pantalla de un televisor a contemplar un partido no apto para cardiacos, irradiándole toda la energía positiva a los dirigidos por José Néstor Pekerman. Con la esperanza, de al final de la jornada estar celebrando nuestra sexta clasificación a un mundial de futbol.

No es un partido fácil, nos toca de visitante ante un rival difícil que ha venido de menos a más y tiene la esperanza de volver a un mundial después de 35 años. Aunque, no aseguramos la clasificación en la fecha anterior de locales en Barranquilla, donde caímos sorpresivamente dos goles a uno ante Paraguay; la fe sigue intacta. Ahora, nos corresponde buscar nuestra clasificación en tierra Inca. Y de seguro lo lograremos.

Toca apostarle a la victoria para no depender de otros resultados. Afortunadamente, tenemos con que lograrlo. La seguridad de Ospina, la fortaleza Sánchez y Aguilar, las genialidades de James, las sociedades de Teo, la magia de Chará y la contundencia de Falcao. Pero, más allá de las individualidades, lo importante es tener un equipo compacto y dispuesto a ganar.

El futbol es una pasión que nos une, con alegrías y tristezas pero siempre con esperanzas. Nos aleja por momentos de las penurias de nuestro diario vivir. Por eso, conservamos intacta la fe y esperamos una victoria el día de hoy de nuestra amada selección Colombia. A pesar de las críticas, esta es una generación de futbolistas exitosos, con experiencia y con mucho que dar por la tricolor. Nos han regalado muchos momentos felices, aunque han cometido errores, esta es la oportunidad para apoyarlos al unísono en una sola voz: ¡vamos mi selección!
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