En defensa de los burros

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Germán Vives Franco

Germán Vives Franco

Columna: Opinión

e-mail: vivesg@yahoo.com

La gota que desbordó la copa fue la declaración de Chente Zorro, mejor conocido como Vicente Fox, en la que  aseguraba que “al burro de Maduro no le importa la ley.” 
¿Qué nos habrán hecho los burros que todo imbécil que produce la especie humana es llamado burro o comparado con uno?  ¿Cómo desconocer que algunas civilizaciones llegaron a su cúspide a lomo de burro?  Desagradecidos que somos.

Ya quisieran hoy la mayoría de los venezolanos tener de presidente a un burro.  Con toda certeza estarían siendo mejor gobernados y no estarían como están.  Desafortunadamente, y como está la situación, burro temerario que coloque un casco en Venezuela termina de plato de fuerte.

Creo que comparar a Maduro con los burros es maltrato animal.  Así lo expresé en las redes sociales, y muchos estuvieron de acuerdo.  Creemos un Comité Internacional pro Defensa del Burro, o Proburro, que tenga por objeto social la defensa de los derechos de los nobles brutos.  Es que el burro ha sido grande; hagamos un repaso para que no quede duda.

El burro ha sido protagonista o coprotagonista de grandes obras literarias como Platero y Yo, o como la montura del escudero Sancho Panza.  Hemos tenido burros cantaores, como el famoso Burro Mocho; tiene su propio reinado y ha inspirado a la culinaria Tex-Mex que creó un plato llamado burrito.  Sirve de regalo presidencial…recuerden que el alcalde de Turbaco le regaló uno a Obama, solo que no hubo espacio en el Air Force One, y tocó dejarlo.  Es el transporte ecológico por excelencia.  Mejor aún, el burro jugó papel protagónico en el momento más importante de la humanidad y que cambió el curso de la historia.  Me refiero al Domingo de Ramos, cuando nuestro Señor Jesucristo entró a Jerusalén montado en burro.   Hubiera podido entrar en un caballo o camello último modelo, pero no, eligió a un burro.  ¿Cómo les quedó el ojo?

En contraste, Maduro jamás será inspirador de ninguna obra literaria.  Lo único que puede inspirar Maduro es una orden judicial.  Nadie quiere al “presidente” Maduro ni regalado, y más bien quieren sacarlo de one bien sea por aire, mar o lo que sea, y a la fuerza.  Si hubiera sido contemporáneo de Jesús y miembro de la revolución del Amor, otro gallo hubiera cantado y quién sabe dónde estaría la humanidad en estos momentos.  El hombre es especialista en hacer fracasar revoluciones…Estoy seguro que hubiera triunfado la robolución de Judas Iscariote porque las similitudes saltan a la vista, solo esperemos que no termine igual.

Por todas las razones anteriores, rechazamos tajantemente cualquier comparación del burro con Nicolás Maduro.  Para no generar suspicacias, aclaro que la férrea defensa del buen nombre del burro no obedece al conocido cariño del hombre Caribe por el noble bruto.  Es que los malquerientes de los hombres caribes se han dedicado a levantar falsos en los que nos atribuyen ciertas perversiones, y por esto toca hacer la claridad.  La defensa es desinteresada pero no exenta de cariño.

Adicionalmente, Proburro exige que se conforme inmediatamente un comité científico que haga la debida clasificación taxonómica que determine con certeza a que especie realmente pertenecen Maduro y sus descendientes.  Reconocidos hombres de ciencia han aventurado la teoría de que Maduro es una amiba gigante debido a ciertas características que paso a mencionar: anencefálico, habla pajarito, está enquistado en el poder, pone la piel de gallina, produce dolor de estómago y soltura…pero de la risa.  De lo que si hay certeza absoluta es que es un enemibo de su pueblo.

La escasez de fondos para llevar a cabo los estudios necesarios, ha llevado a que algunos propongan que para salir de la duda, primero deberíamos sumergir a Maduro por diez días  en una bañera llena de Metarsal.  Si se muere, era una amiba gigante y queda saldado el asunto.

Espero haberles arrancado una sonrisa, porque francamente, entre tantas noticas malas, regulares y pésimas, no queda otra que aprender a reírnos de la realidad y de nosotros mismos.

Pero volviendo al tema en comento que es la defensa del burro, respetémoslo, amémoslo, que bastante nos ha dado el casco cuando lo hemos necesitado.  No lo piense más y adopte un burro.
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