A propósito de la visita del Papa

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El Pájaro de Perogrullo

El Pájaro de Perogrullo

Columna: Opinión

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Decía Jesús, de manera sabia y divina, que hay que dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.
La mención, que en primera instancia se refiere a los impuestos, también se usa para determinar el ámbito del poder Divino y del terrenal. Los Estados modernos, especialmente las democracias occidentales, procuran vivir bajo el imperio de la ley o lo que en este país llamamos Estado de Derecho.

Le adicionamos la palabra “social”, para denominarlo Estado Social de Derecho, bajo el entendido de que el propósito del Estado colombiano es, finalmente, procurar por el bienestar de los ciudadanos como parte del entramado social. El Papa, como autoridad suprema de los cristianos católicos, a veces, sin embargo, no sigue la máxima de Jesús y enreda y confunde indefectiblemente su papel.

Él es el norte, la guía o el polo a tierra del catolicismo. Su role, como jerarca, se debería restringir a aspectos espirituales y de fe, predicando la vida de Jesús, sin tratar de inmiscuirse en los asuntos políticos de los países. Y si lo hace, debería ser consecuente con la opción cristiana trazada por Jesús y no tomar partido por regímenes que claramente irrespetan y no permiten la opción cristiana de vida. El Papa Francisco, antiguamente Jorge Mario Bergoglio, simpatizó con las raíces populistas del Peronismo. No es que el Papa sea Peronista, per se, ni mucho menos que haya adherido a la teología de la liberación, pero claramente el Papa critica al capitalismo y coquetea con las opciones de izquierda. 

De hecho, el Papa ha insistido en la opción de los pobres, como parte del legado de Jesús, lo cual es acertado, en cierta medida, y parte del desarrollo social humano, pero ha indicado que los comunistas piensan como los cristianos. Con todo respeto, pienso que equiparar a los cristianos con los comunistas es errado y demerita la ideología cristiana como opción de vida y la lucha cristiana de veinte siglos. El comunismo no es una opción por los pobres. El comunismo es una opción en contra del libre desarrollo de la personalidad, de las libertades individuales, la libertad de prensa, la libertad religiosa, la libertad de empresa y, en general, contra los derechos humanos. El cristianismo es mucho más que el comunismo.

Implica una opción de servicio a Dios y al prójimo. Implica una opción de vida para acceder al Reino de los Cielos. Implica ayudar al pobre, al ciego, al desvalido, al sin hogar, al que sufre, al débil, al afligido, etc. Para el Papa, Cristo quiso establecer una sociedad donde los pobres, los débiles y los excluidos decidan. Discrepo respetuosamente. Cristo quiso establecer una opción de vida, de servicio, para ayudar a los pobres, a los débiles y a los excluidos y, en esa opción, el más apto para gobernar es quien cumplirá el propósito divino de servir al pobre, al débil y al excluido.

Jesús, además, no quiso necesariamente liberar al pueblo elegido de Roma. Jesús sirvió a los pobres, a los débiles y a los excluidos y cuestionó el pensamiento arcaico de los patriarcas para así alcanzar el Reino de los Cielos a través de la opción cristiana de vida. En ese sentido, el Papa debería enfocar más sus energías en el Reino de los Cielos y la opción cristiana de vida y no al reino de los hombres y a ayudar a los regímenes que excluyen la opción cristiana de vida. Así, cuando la oposición Venezolana pretendía revocar a Maduro, el Papa sirvió de instrumento útil para que el régimen ganara tiempo y nada sucediera.

Fomentó y participó en los diálogos, lo cual permitió el apuntalamiento del régimen y la subsecuente violación de los derechos humanos, parte del desarrollo de la opción de vida cristiana. Esperamos, entonces, que la visita del Papa a Colombia sea en desarrollo de su misión pastoral cristiana y no una ayuda política al apuntalamiento de una paz mal hecha, que podría terminar en la toma del poder por parte de una ideología que va en contravía de las enseñanzas de Jesús.   
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