Distinguido Senador y precandidato Jorge Enrique Robledo

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Escrito por:

Andrés Lafaurie Bornacelli

Andrés Lafaurie Bornacelli

Columna: Opinión

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Colombia tal y como la conocemos nunca ha tenido un gobierno central de izquierda. Los liberales en la década del 30 lograron una agenda con un corte similar pero nunca se denominó un gobierno o políticas de izquierda.
Aún en ese entonces era una idea que ya empezaba a generar muchas reservas en el elector. Por el contrario, Bogotá ha tenido varios gobiernos de izquierda y, lamentablemente, son pocos los logros que de esas gestiones se pueden rescatar.

Infortunadamente para la izquierda colombiana y para quienes consideramos que los todos los extremos son malos, lo que si se puede decir con certeza es que uno de los más grandes desastres financieros del país y de las gestiones más nefastas en Bogotá corresponde a un gobierno de izquierda (Samuel Moreno). No confundamos, otros gobiernos de izquierda han dado resultados satisfactorios y es por ello que aún la ciudadanía cree en que algún día Colombia necesitará un presidente de ésta corriente política.

Senador, por muchos años me identifiqué, al igual que muchos ciudadanos, con una corriente política diferente a la suya, sin embargo conozco sus credenciales y aplaudo muchas de sus ideas, pero ello no me permite dejar de temer a la idea, no de un gobierno de izquierda, pero si de un gobierno en el que se pretenda valorar más el criterio de, por ejemplo las Farc, que del resto de colombianos.

Si bien se entiende que no son pensamientos iguales, las similitudes que pudieran haber hacen encender las alarmas en el elector con respecto a que si eventualmente se eligiera a un gobierno de izquierda ello podría conllevar a un otorgamiento de poder o influencia de ese grupo sobre dicho gobierno de izquierda desde la Casa de Nariño.

Si Colombia necesita un gobierno diferente pruébele que usted puede ser ese engranaje, así el constituyente primario se manifestará en su favor en las urnas y le concederá el derecho a gobernar para todos los colombianos sin importar el color, religión o afiliación política.

PD: Incluso así podría ganarse mi voto.

¡Feliz Martes!