Hombres sensibles para las mujeres

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Escrito por:

Jairo Franco Salas

Jairo Franco Salas

Columna: Opinión

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Ante tanta violencia que azota a las mujeres en Colombia por estos días, que no quiere disminuir, los padres responsables estaremos dispuestos a inculcarles a nuestros hijos, me refiero a la nueva generación de varones, que desde muy niños respeten a las niñas y luego a las mujeres. Basta ya de repetir con empeño por parte de los padres a los varones desde su niñez a que sean o actúen con rudeza.

Nos preguntamos ¿Cómo encontraremos hombres sensibles? Regalarles juguetes bélicos es inducirlos desde niños a que les guste o prefieran lo violento. La neurociencia manifiesta que los niños no nacen con estos gustos, son persuadidos. Tender la cama, barrer, trapear el piso, denotan o se han considerado conductas femeninas. Sería bueno cuanto antes acostumbrar a los niños, para no ver sin exageraciones, limpien y barran el piso, arrastrando en el futuro a sus propias mujeres. Con maltrato no hay amor que dure mucho rato, dicen por ahí. Estas  actividades cotidianas, que para muchos padres y madres, consideran que las deben realizar las mujeres, acompañadas con el respeto a las niñas, seguro será más exitosa. Un dialogo sin abusos, no agresivo, ayudará sin duda alguna a no repetir lo que hicieron los padres en el pasado. La violencia no es genética, es de impulsos agresivos, que se inculcan desde la infancia.

Observamos hoy día, equipos deportivos integrados por niñas y niños, importante laboratorio, para acabar en Colombia desde esa etapa el machismo; se debe incrementar esa propuesta. Debemos romper ese molde.

Contra la violencia a la mujer, la ONU ha estimado tres pilares de actuación: prevención, protección y provisión de servicios, que no se cumplen en Colombia. Se deben adoptar y cumplir las leyes en su totalidad por los entes judiciales y así poner fin a la impunidad, juzgando sin contemplaciones a los culpables de la violencia contra las mujeres y las niñas. Además se debe facilitar para que la justicia sea accesible a ellas y que no sea letra muerta.

La violencia que ha afectado a las mujeres, en algún momento de sus vidas, se ha vuelto una pandemia en el país los últimos años. Estadísticas muestran que las mujeres que han sido víctimas de la violencia y que han podido escapar de ella, sus agresores han vuelto a atacarlas con resultados fatales.

Desde esta columna insistimos que se debe apostar, invertirle a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres para enfrentar las causas de la violencia contra ellas, desde muy niñas.

Se debe involucrar a los medios de comunicación en la creación de una opinión pública y poner en tela de juicio las normas de género perjudiciales que perpetúan la violencia contra las mujeres y las niñas. También movilizar a los hombres y a los niños de todas las edades y de todos los estratos sociales para que se manifiesten constantemente en su etapa juvenil en contra de la violencia a las mujeres y las niñas, para que se dinamice la igualdad y la solidaridad de género, estableciéndose así, comunidades, ciudades y un país más pacífico.

No hay otra alternativa, que la de ocuparnos más con los jóvenes, para que de allí, desarraiguemos esa violencia que genera el entorno, asimilan los padres y se trasmite a los hijos.
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