Pena Ajena

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Alvaro Padilla Racines

Alvaro Padilla Racines

Columna: Opinión

e-mail: [email protected]

Twitter: @varitocharpure
Es penoso que una de las profesiones más gratificantes con prestigio social en el país tenga salarios chistosos, un régimen de salud inadecuado y condiciones laborales para no detallar, sin embargo, apena aún más que en esta lucha, los estudiantes y padres de familia vean como ajeno, un problema que es de todos.


Por eso no sorprende que al igual que en años anteriores, el Gobierno y el Ministerio no concreten de una vez por todas soluciones estructurales en materia docente. El retrovisor refleja que Fecode, que antes tenía una dirigencia comprable, hoy se ha fortalecido gracias a los descontentos que el docente de a pie ha acumulado por años de promesas incumplidas.

De tal forma que si el Gobierno sigue excusándose en la falta de presupuesto, para seguir haciéndole conejo a los docentes, va a caldear mucho más las manifestaciones y el paro se prolongará por semanas e incluso meses. Son diversos los temas que el Ministerio y Fecode discuten sin llegar a arreglo alguno, uno de los más álgidos es que se destinen del sistema general de participaciones, que es como la caja fuerte de los recursos para educación, partidas para mejorar la Jornada Única, la alimentación escolar, la infraestructura educativa e incluso incentivar rutas de transporte a zonas de difícil acceso.

Aunque en la opinión pública había surgido, como es común, la falsa noción de un paro producto de las ambiciones salariales y caronerías propias de unos sindicalistas, al transcurrir las horas se ha dejado entrever que los docentes tienen desde el 2015 aspiraciones incumplidas hasta el sol de hoy.

Son 3 años de espera por el cumplimiento de los acuerdos pactados junto al Gobierno, por eso la primera labor que padres de familia y estudiantes deben hacer, es comprender que esta es una pelea por mejorar todo el sistema educativo, mas no un típico “tira – afloje” entre un empleado y su patrono. Este panorama no debe ser ajeno para los estudiantes y padres de familia, quienes apartándose han asumido una penosa posición en contra de los justos reclamos de los profesionales que desde las aulas nos imparten enseñanzas.

Las exigencias de Fecode favorecen a los que hoy desde las calles nos dan ejemplo de movilización ciudadana, a los millones de familias que ven en la educación el progreso de sus hijos, y a toda una sociedad que ven con cierta extrañeza que el Gobierno pocos esfuerzos haga por satisfacer en algo las peticiones de los docentes.

Pena ajena causa este gobierno, cuya fecha de vencimiento está coincidiendo con movilizaciones y descontentos ciudadanos acumulados por años de negociaciones para salir del paso sin generar las soluciones que el sector educativo demanda. Creo que estamos próximos a un 2018 cuyas elecciones servirán para que con la misma fuerza con que se marcha hoy por parte de los profesores, se sepa elegir en las urnas un gobierno lo suficientemente sensato para priorizar los asuntos laborales de sus principales empleados.

Ñapita: Mientras todos ponen sus miradas atentas a los retardos en el desarme de las Farc, casi nadie se conduele de la centena de líderes de DDHH que han sido asesinados, el Baile Rojo de la UP se puede repetir.