Consistencia ideológica

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Escrito por:

Wilfrido De la Hoz

Wilfrido De la Hoz

Columna: Opinión

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Los analistas de las tendencias políticas y sociales en nuestro país, casi siempre acusan la misma propensión a medir la consistencia ideológica de los líderes, partidos políticos o personajes que por alguna circunstancia se ubican en un nicho de controversia pública con los resultados electorales.


Aunque puede existir colateralmente un factor de correlación entre las ideas expuestas públicamente y las cifras resultantes en un proceso electoral, no es tan cierto que esta medida arroje la precisión de tal concepto.

Estudiosos de las ciencias sociales conceptúan que “una ideología es un conjunto normativo de emociones, ideas y creencias colectivas que son compatibles entre sí y están especialmente referidas a la conducta social humana” Por esta misma razón aquellas maneras de actuar sobre la realidad colectiva, también forman parte del embrujo intelectual de esa consistencia ideológica que confunde a muchos y enamora a otros.

Mucho se habla de ideólogos, es decir quienes asesoran o imparten ideas para su actuación en tal o cual sentido, bajo determinadas herramientas intelectuales o de logística para alcanzar determinado objetivo. Esto es lo que se conoce como el programa de acción que tiene como objetivo acercar en lo posible el sistema real existente al sistema ideal pretendido.

El Colombia se conocen muchísimos casos de jefes políticos y de líderes sociales que han mostrado y aún están mostrando una clarísima inconsistencia en su pensamiento ideológico; es más, han militado en más de un partido y se pavonean argumentando que quien ha cambiado de ideología es aquel partido, pero ellos han conservado su línea política o de pensamiento social.

Esto se debe a la poca convicción socioeconómica y política de estos señores; quizá se deba a la pobreza económica que permea las necesidades individuales o del grupo que ellos representan o a la baja educación que no les permite percibir las diferencias entre una y otra postura.

En este caso, ese fenómeno no es de cambio de ideología, sino de aprovechamiento de las oportunidades en cuanto a recursos económicos o burocráticos, los cuales se presentan en varios estratos sociales, en todo el territorio nacional.

La ideología de los partidos políticos y de sus representantes se ha deteriorado como consecuencia del empoderamiento de seudolíderes creando otros partidos con la misma ideología. Así, del partido Conservador Colombiano han salido varios partidos o grupos con personería jurídica; del Partido Liberal Colombiano han salido otros tantos partidos con su misma ideología. Hay otros grupos de partidos con votantes de varios partidos, lo cual demuestra la poca identidad que guardan estos con sus matrices.

Por todo lo anterior, en nuestro país se incentiva la inconsistencia ideológica, debido a que la Ley 130 de 1994 establece que: “Todos los colombianos tienen derecho a constituir partidos y movimientos políticos, a organizarlos y a desarrollarlos, a afiliarse y retirarse de ellos libremente y a difundir sus ideas y programas. Las organizaciones sociales tienen derecho a manifestarse y a participar en eventos políticos”; por eso, actualmente en Colombia  hay 13 partidos legalmente registrados.

El Congreso de la República tramita una reforma política que restringe algunas prácticas operativas electorales, pero no afecta la ideología política, lo cual  preocupa a varios partidos y grupos de baja votación porque pueden perder la personería jurídica y por lo tanto desaparecerían del panorama nacional.

@WILFRIDODELAHOZ
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