Genuina compasión

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Alberto Linero Gómez

Alberto Linero Gómez

Columna: Orando y viviendo

e-mail: [email protected]

El futuro no está en nuestra manos, no sabemos que noticia podemos recibir que nos haga sufrir o que nos quite la paz. Está en nuestras manos el presente. Y por eso tenemos que hacerlo con inteligencia, sabiduría, valentía, amor y bondad. No podemos descuidar nuestras decisiones y acciones. Tenemos que recordar que ellas son las que nos llevan al futuro. Considero que es fundamental para ser feliz actuar con compasión. Esto es, que entiendas que la historia la realizamos todos, relacionándonos y construyendo proyectos que nos benefician o nos lastiman a todos; debemos ser conscientes que, por mucho que lo intentemos, no podemos hacer la vida sin tener en cuenta al otro, al que está a nuestro lado. Ser compasivos es comprender que el otro necesita de mí y que así como a mí me duele lo malo que me pasa a los otros también les duele. Sentir al otro es fundamental para poder hacer un buen proyecto de vida.


Dios es un Padre compasivo y por eso nos trata con amor y generosidad dándonos siempre nuevas oportunidades. Por eso ser compasivos es vivir en lógica de Dios. Una lógica muy distinta a la que los humanos usamos para construir nuestra historia. Mientas nosotros hemos hecho de la indiferencia y del egoísmo nuestros valores más importantes, Dios nos invita a vivir en la solidaridad y la generosidad. Dios nos recuerda que la generosidad es la fuente de la abundancia.

Tenemos que evitar que la vida se vuelva una maquina de producir dinero y satisfacciones corporales. La vida tiene que ser más profunda y tiene que tener sentido. Cuanto nos dedicamos sólo a lo que brilla, es útil y pesa, desconocemos tantas realidades que están en nuestra vida y que nos realizan como seres humanos. Ser compasivos es aprender a vivir en comunidad, ayudando a los demás a ser cada día mejores.

En todas las relaciones que tenemos necesitamos ser compasivos. No nos podemos negar a la posibilidad de amar libremente y de ser solidarios con todos los hermanos que nos necesitan. Juntos podremos ser felices. El egoísmo sólo nos lleva a la destrucción y al dolor. Animo. Oramos juntos.