"Huele a pus" en el partido Conservador

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Jacobo Solano Cerchiaro

Jacobo Solano Cerchiaro

Columna: Opinión

e-mail: jacobosolanoc@hotmail.com

Twitter: @JacoboSolanoC

Las denuncias reveladas por la DNE, acerca de que políticos aprovecharon bienes incautados a la mafia, ha desatado un escándalo monumental en las toldas conservadoras, removiendo los casos de corrupción; me imagino que Álvaro Uribe, debe estar arrepentido de haber puesto su confianza en una colectividad que resultó ser la manzana podrida de su gobierno. La Corte Suprema investiga a los congresistas: Luís Humberto Gómez Gallo, Hernán Andrade, Ómar Yepes Álzate, Eduardo Enríquez Maya, Óscar Fernando Bravo, Héctor Ospina Avilés y Miriam Paredes por nombrar personas cercanas como administradores de dichas propiedades en complicidad con el director Carlos Albornoz.

Pero la corrupción no es algo nuevo en este partido, recordemos hechos como: La yidispolítica, cuando Yidis Medina, condenada a 4 años de cárcel por cohecho y a 50 meses por enriquecimiento ilícito, cambió sus voto por dádivas y negociados con notarías. Incluyendo a los Representantes: Teodolindo Avendaño, del Valle, por facilitar la reelección y recibir una notaría que luego vendió; e Iván Díaz Mateus, de Santander, fueron condenado a 8 y 6 años de cárcel respectivamente. Y a otro flamante representante del partido, Sabas Pretelt de la Vega, ex ministro del Interior, además, llamado recientemente a responder por vínculos con paramilitares, pero para hablar de los involucrados en la parapolítica, necesitaría dos columnas más. En esta lista negra, también está Alírio Villamizar, siendo vicepresidente del Directorio Nacional Conservador, fue detenido con mil millones de pesos en su casa, condenado a 9 años y medio de prisión. Otra perla, fue la feria de notarías que involucró a Manuel Cuello Baute, quien recibía sobornos en ganado. Agro Ingreso Seguro, con Uribito y el ex ministro Andrés Fernández, que organizaron subsidios para los ricos, de forma fraudulenta; Rodolfo Campo Soto, ex director del Incoder, se le vincula con hechos sobre la entrega de tierras a paramilitares.

El desfalco a Cajanal, en el cual, se vio implicado el senador Hernán Andrade que recibió 250 millones de pesos, de uno de los involucrados. El Inco Instituto de Concesiones, también en manos de conservadores, ha sido presa de varios escándalos, por contratos de concesión vial, de ferrocarriles y carreteras, además de presuntos sobornos y hasta falsedades. Fondelibertad, donde su director, el conservador Harlan Henao, terminó salpicado, al otorgar multimillonarios contratos a sus amigos. Y la lista no termina, se conoce un nuevo escándalo que está fresquito, Fonsecon, liderado por el ex ministro del interior Fabio Valencia Cossio, godazo, entregó recursos dirigidos a los municipios por intermedio de congresistas que habían apoyado el referendo reeleccionista, que en ese entonces, hacía trámite en el Congreso; y ahí pegadito, otro incidente, el de su hermano Guillermo León Valencia, quien acaba de ser condenado a 15 años de cárcel por vínculos con la mafia.

Esta putrefacción azul, ni con un tratamiento de Benzetacil prolongado se podrá curar, el partido atraviesa el momento más difícil de su historia y el pronóstico es letal. Una muerte asistida por el doctor Germán Vargas Lleras, quien se ha convertido en su bestia negra; con razón están molestos y pretenden torpedear la agenda legislativa. Ahora entiendo aquella célebre frase de Alfonso López Pumarejo en una visita a la Guajira cuando le ofrecieron un trago de Chirrinchi y de forma jocosa respondió: "es que no hay trago malo, ni godo bueno".

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