Inclusión o exclusión

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Escrito por:

Abel Portacio Sarmiento

Abel Portacio Sarmiento

Columna: Opinión

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Muchos colombianos están matriculados en el paradigma de la mediocridad ; su conformismo es tan marcado que no quieren o no les interesa la innovación, la transformación y mucho menos la transcendencia. No en vano Colombia engrosa el listado de los países subdesarrollados. Para quitarnos este estigma, debemos apostarle sin duda a la innovación, a los modelos económicos, políticos, culturales, sociales... que imperan en los países desarrollados. Últimamente en Colombia algunas instituciones vienen aplicando el enfoque de la inclusión. Para muchas personas este término es desconocido o no le dan la importancia que se merece .


El concepto de inclusión significa incluir, aceptar, respetar, dar amor, dar atención y sobre todo, dar oportunidad a todos los miembros de la sociedad, especialmente aquellos grupos minoritarios en situaciones de vulnerabilidad, es decir, aquellas personas con déficit de atención como las personas con discapacidad física o psicológica, la gente de la calle, la población sorda, los afro descendientes , la etnia, y en general aquellas personas con necesidades básicas insatisfechas.

La inclusión proviene desde el año 1893 cuando el profesor Howard Gardner, catedrático de la Universidad de Hardvar (USA), crea y difunde la teoría de “Las Inteligencias Múltiples” que en resumida cuenta significa dar oportunidad y tener en cuenta la diversidad de caracteres y conocimientos que se activan en una persona que sirven para solucionar problemas sociales y culturales o para crear productos que tienen valor en la sociedad.

La inclusión aplica en muchos contextos como el educativo, el político, el económico, el cultural, el social y muchísimos más; pero en esta ocasión quiero referirme a la inclusión educativa.

La mayoría de las instituciones educativas en Colombia no están aplicando este valor. Muchas de ellas se dan el lujo de excluir del sistema educativo e estudiantes con déficit de atención, o en situación de discapacidad o con problemas de aprendizaje, con problemas de retraso, la población sorda y muchos grupos más; haciendo caso omiso a programas bandera del gobierno estatal como lo es la cobertura.

La inclusión es un enfoque diferencial centrado en el valor del respeto y en la diversidad de caracterizaciones y conocimientos individuales que constituyen un potencial para la solución de problemas socioeconómicos y culturales.

El objetivo de este enfoque inclusivo en el contexto educativo es no dejar a ningún estudiante por fuera del sistema educativo; no negarles la oportunidad y el derecho a la capacitación, a obtener el bienestar económico, social y emocional y a la autoestima; derechos que todo colombiano por ley

Con el ánimo de no ofender a nadie, debo decir con mucho respeto que la inclusión es casi una utopía, porque la gran parte de la sociedad colombiana no mira bien (literalmente) a las instituciones y comunidades inclusivas. Gran parte de la aristocracia colombiana, igualmente miran con malos ojos y casi con estorbo, a este personal inclusivo; siendo que la inclusión es un valor, un derecho, una oportunidad, es equidad y justicia social para todo los colombianos. Por esto, todos debemos apuntarle a este modelo social, Solo así, Colombia estaría tomando la ruta del desarrollo social, económico, político, cultural, es decir, la verdadera vía del desarrollo.
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