Un debate con argumentos

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Honorio Henríquez Pinedo

Honorio Henríquez Pinedo

Columna: Opinión

e-mail: [email protected]
Este próximo lunes, los colombianos tendremos el infortunio de presenciar el máximo show de Juan Manuel Santos, los miembros de su gobierno y las Farc, en el cual al estilo de las mejores obras de teatro del mundo, el derroche y los excesos serán las principales características de este vergonzoso acto.

Los recursos utilizados en este escenario seguramente serán aquellos que le fueron negados a la campaña del no para implementar publicidad pedagógica y con los cuales el Gobierno se ha dedicado a ejercer presión sobre miles de habitantes de esta nación para encaminarlos hacía el sí.

El show de la “firma” de lo acordado entre Juan Manuel Santos y el grupo terrorista, pretende afectar los resultados por el no. Sin embargo, con este acto evidencian que el Gobierno Nacional debe valerse de esta clase de artimañas para engañar a los colombianos y así evitar a toda costa un debate público, televisado donde expliquen realmente los premios que traen para las Farc esas 297 páginas.

Por otro lado, el Presidente de la República intenta sembrar en el imaginario público que Colombia es un país en guerra. No más engaños. Nuestra patria no está en guerra, acá lo que hay es un grupo narcoterrorista, dueño de una inmensa fortuna, que se encuentra a punto de destruir una gran democracia.

De la misma manera, es totalmente reprochable y cuestionable que los líderes de los países asistentes avalen que Juan Manuel Santos premie a los autores, de los delitos más atroces que hayan sucedido en Colombia, con impunidad y elegibilidad para que en un futuro sean ellos quienes nos gobiernen e implanten un totalitarismo de izquierda. ¿Por qué aplauden este pésimo ejemplo?

Hay que hablar con la verdad para que la comunidad internacional y los colombianos sepan que lo que se está avalando, en esta estrategia del Gobierno, es una amnistía al narcotráfico y a otros delitos atroces. Señor Presidente, no más show, queremos un debate con argumentos.
Publicidad