¿Somos agradecidos?

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Escrito por:

Tuto Santos Araújo

Tuto Santos Araújo

Columna: La Columna de Tuto

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En la década de los años sesenta y setenta emigraron al país hermano de Venezuela cerca de cuatro millones de colombianos, en busca de una mejor vida, por así decirlo, en busca de prosperidad, de oportunidades laborales que el Estado colombiano, les negó.


No había la menor duda de la prosperidad de los venezolanos. Un país rico en petróleo que se codeaba de tú a tú con los países más poderosos del mundo. Cientos de colombianos se fueron atraídos por ese mar de bolívares (el bolo) y allí se asentaron. Se casaron, tuvieron hijos venezolanos y me imagino, muchos ya con nietos y bisnietos de ese país. Mucha parte del desarrollo del país vecino fue gracias a la mano obrera del colombiano, eso es inocultable.

Fue tan próspero económicamente Venezuela, que muchos europeos migraron allá, y hoy representan a esa clase social poderosa enemiga del legado chavista. Fue tan rico, que se decía que la clase media viajaba cada rato a Miami y la clase alta a Europa. Y fue tan poderoso que se expresaba que mientras un político colombiano iba en mula, el venezolano iba en avioneta.

Los tiempos cambiaron y el bolívar no vale anda. Miles de venezolanos llegan a Colombia en busca de nuevos horizontes y el contexto político allá es confuso. No podemos negar que Chávez logró callar al pueblo, ese pueblo el que estaba olvidado por los dos partidos tradicionales (el Copei y Adeco), sus proyectos sociales fueron innegables así los grandes medios de comunicación los traten de menguar.

Por eso me causa o risa o sorpresa escuchar a muchos compatriotas como de ufanarse de la mala de hora de algunos venezolanos. Los cuales desconocen los contextos políticos del país hermano (es una nación federal y ha tenido varios militares como presidentes Juan Vicente Gómez y Marco Pérez Jiménez). Más bien los agradecidos debemos ser nosotros, pues cuatro millones de colombianos se fueron a vivir allá y bien recibidos, tan bien que muchos ni siquiera han pensado en devolverse.

¿Liberal? Es la sectaria senadora Viviane Morales, liberal. Lo dudo, a juzgar por ese referendo que quiere hacer para destruir a unas minorías, la cual va en contravía de las novedosas formas de relaciones humanas. Por cierto, a ella se le permitió vivir con el tal Lucio un referente monstruoso para la política, y sin embargo, ella vive feliz comiendo perdiz. ¿Por qué no deja entonces en paz a unas minorías que tienen derechos? Afortunadamente la Corte Constitucional en varias sentencias piensa distinto.

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