Los mininos

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Hernando Pacific Gnecco

Hernando Pacific Gnecco

Columna: Coloquios y Apostillas

e-mail: hernando_pacific@hotmail.com

Tal vez pocos saben que Colombia es uno de los referentes mundiales en razas de gatos. Sorpréndase más todavía: de las más de 100 razas reconocidas en el mundo, nuestro país tiene desde hace muchos años los mejores gatos persas que existen, y son exportados a diferentes lugares del orbe. Más aún, varios países latinoamericanos (Colombia, Brasil, Argentina y Chile, particularmente) encabezan los mejores criaderos de gatos del planeta. Igual que los perros, los pequeños felinos colombianos participan en torneos que con mucha frecuencia ganan: están muy bien ranqueados internacionalmente, según The International Cat Association (TICA).


Los gatos son mascotas tan populares como los perros. Mientras los canes acompañan al ser humano desde hace unos 17.000 años, los gatos conviven con el hombre desde hace unos 9.000 años, según los antropólogos. ¿Son todavía semisalvajes o están totalmente domesticados? En la Universidad de Washington, Wesley Warren condujo un estudio genético en el cual se encontró que existen diferencias genéticas significativas entre los gatos domésticos y los salvajes. Por el contrario, el perfil genético del perro y el lobo, su antepasado, no son muy diferentes.

Mientras los primeros lobos, transformados luego en perros, fueron adoptados por el humano y les enseñaron a cazar, cuidar rebaños y viviendas, y después, a ser sociables, leales y obedientes, los gatos (felis silvestris catus) en un principio fueron simplemente tolerados porque cazaban roedores y otras plagas, que pululaban en plantaciones y graneros de los primeros asentamientos agrícolas, según afirma el profesor de etología y psicología animal, el suizo Dennis Turner.Al ser animales útiles, los humanos les daban pequeñas raciones de alimentos para que permanecieran con ellos, con lo cual se generó una relación de mutua conveniencia. Pero para Melinda Zender, los gatos están completamente domesticados; según esta investigadora estadounidense, los felinos presentan modificaciones genéticas que han reducido la agresividad hacia los humanos y permiten la interactividad. Para corroborar su tesis, dice también que el gato salvaje del Oriente Medio, antecesor directo, sigue siendo agresivo, esquivo y solitario.

En Chipre aparece la primera evidencia de gatos domésticos. Egipto los consideró sagrados, tanto que el castigo por matarlos era la pena de muerte; la diosa Bastet tenía la cabeza de gato. Los medievales los asociaron con brujería; por ello, los quemaban vivos. El gato negro es símbolo de mala suerte; fueron acusados falsamente de transmitir la peste bubónica, por lo cual los verdaderos propagadores, las ratas, se reprodujeron y la epidemia exterminó poblaciones enteras. Para la iglesia católica, los patronos de los gatos son San Antonio Abad, San Francisco de Asís y San Martín de Porres. En el calendario chino y el zodíaco vietnamita, los mininos están representados. En el Tíbet se les considera guardianes de reliquias y templos.

Los gatos tienen fama de egoístas, independientes, ingratos y distantes. Sin embargo, son mascotas de creciente popularidad. Como cualquier mascota, un gato es grata compañía. Esos pequeños felinos, con carácter propio, son entretenidos y divertidos. También, silenciosos, aseados, dulces, juguetones y cariñosos. Demuestran mucha inteligencia, aprenden rápido, se adaptan a cualquier situación y su comportamiento se ajusta al de los demás habitantes de una vivienda. Su ronroneo es tranquilizador, y conviven con otras mascotas, perros inclusive. Ahuyentan roedores y otras especies indeseables en los hogares. Es muy fácil cuidarlos, ya que son casi autosuficientes; póngales arena para sus necesidades, manténgales comida (concentrados) y agua, cepíllelos a diario, y estuvo. Son marcadamente territoriales.

Los diferentes tonos de sus maullidos, gruñidos y vocalizaciones se complementan con un lenguaje corporal muy particular. Están propensos al estrés, como cualquier ser viviente, y su vejez es abrupta, de modo que en el último de sus 15 años de vida, padecen cataratas, artrosis y consecuente limitación de movimientos, pérdida del olfato y cansancio extremo, por lo que duermen casi siempre hasta su fallecimiento súbito. Bueno, un gato duerme mucho en el día, y en las noches está muy activo. “Las noches son del gato”, dicen; son cazadores nocturnos por naturaleza; esa hiperactividad la han llamado “locura de la tarde” o “demencia de media hora”.

Si usted quiere tener un gatito en casa, es muy fácil. Adopte uno. Las diferentes fundaciones que recogen animales abandonados, se lo entregan esterilizado, vacunado y en excelentes condiciones. Dependerá de usted mantenerlo debidamente y disfrutarlo.