Poderosos y expresidentes

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Escrito por:

Tuto Santos Araújo

Tuto Santos Araújo

Columna: La Columna de Tuto

e-mail: [email protected]

El poder de los medios de comunicación es inocultable. Ya en varias columnas lo he expresado sin tapujos.
Los dueños de ellos son los más ricos del país, que luchan y pelean por sus intereses y les importa un pito el ciudadano a quien hay que darle pan y circo como lo pronunciaba en sus épocas el emperador romano Trajano.

En Colombia sólo hay dos canales privados, que hacen y deshacen a su antojo con programaciones mediocres y novelas de medio pelo. Y con unos noticiarios que direccionan la noticia, sumado a la de las cadenas radiales. Maximizan escándalos de la izquierda y minimizan lo que hace la derecha.

De un momento a otro expresidentes desprestigiados en sus respectivos países como Aznar, la Chinchilla y la Moscoso, el Vicente Fox, el traidor de su raza Alejandro Toledo, son vistos por muchos colombianos como los grandes defensores de los derechos humanos, los adalides de las democracias, los amigos del diálogo.

Me gustaría ver a esos neoliberales que empobrecieron a sus ciudadanos en sus respectivas naciones y favorecieron a las grandes multinacionales, firmar una carta de apoyo a los diálogos de paz. Empero no la vemos. No creo que Aznar la firme, él es culpable de la muerte de más de 300 mil personas en la nación de Irak, orquestada por los siniestros de Bush y Blair.

Sin contar a los expresidentes Gaviria, Pastrana y Uribe. Los nuestros. Los de acá. El primero culpable de la apertura económica que conllevó a la quiebra de campesinos y atacó con fiereza a la clase trabajadora. El segundo culpable de la diáspora de más de dos millones de compatriotas a Estados Unidos y España por culpa de sus erradas políticas económicas, y del último estas páginas no alcanzarían para escribir todas las malas acciones que tuvo como gobernante.

Guerra. Si hay un enemigo de la paz ese es el Procurador General de la Nación, más preocupado por torpedear los acuerdos de paz que por apoyarlos. Un funcionario que debe estar pendiente de la defensa de los derechos humanos y de las minorías hace todo lo contrario, los ataca y persigue. Y sin duda será candidato presidencial. La guerra les gusta a millones de colombianos.

Messi. Independientemente de que si Messi renuncia o no, admira uno es la identidad argentino, todos piden a gritos su regreso a la selección Argentina. Él reconoció que no estuvo a la altura y el pueblo hincha acepta pero le pide que vuelva.

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