Ante las necesidades

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Escrito por:

Alberto Linero Gómez

Alberto Linero Gómez

Columna: Orando y viviendo

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Todos en algún momento de la vida hemos experimentado una necesidad y además nos hemos dado cuenta de que no podemos satisfacerla. La diferencia está en cómo reaccionamos. Unos pierden el control de sus emociones y creen que todo está perdido. Otros son capaces de pedir a Dios ayuda y de luchar, con todas las capacidades y habilidades que tienen, por una respuesta. ¿Eres de los primero o de los segundos?

 

El capítulo 20 de Números nos trae una lección sobre este tipo de situaciones. Al pueblo que camina por el desierto le hace falta agua: “Faltó el agua al pueblo…” y los hombres del pueblo responden como siempre lo hacen: renegando, amotinándose contra Dios y pidiendo volver a la esclavitud: “El pueblo se amotinó contra Moisés y Aarón…diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto como nuestro hermanos, delante del Señor! ¿Por qué han traído a la comunidad del Señor a este desierto, para que muramos en él nosotros y nuestras bestias? Típica reacción del que no tiene control de sus emociones y queda a merced de los impulsos que desde su temperamento emergen. Cree que peleando y renegando va a poder solucionar su situación. Está seguro que encontrar a un culpable le soluciona todo.

En cambio Moisés hace lo que un hombre de fe tiene que hacer, ir donde el Señor a pedirle ayuda y tratar de encontrar un camino de solución. Y Dios la da. Porque siempre la da. Y fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo del testimonio, y se echaron sobre sus rostros; y la gloria del Señor apareció sobre ellos”. Dios les mostrará el camino para satisfacer esa necesidad que tienen.

Hoy te invito a pensar en tus necesidades y a ponerlas delante de Dios. Es el momento para creer, para confiar, para estar seguro que Dios no te va a dejar sino que te va a responder con su poder infinito. Tienes que luchar y dar lo mejor, pero a la vez confiar en Él que todo lo puede. Cuando confiamos en Él encontramos soluciones donde menos lo esperamos, donde no teníamos pensado podría haber una respuesta. Se da el milagro y podemos estar satisfechos. Milagro que es entender la acción de Dios en nuestra vida.

“Moisés alzó la mano y golpeó la roca dos veces con el bastón, y brotó agua tan abundante que bebió toda la gente y las bestias”. Sí. Dios siempre actúa con misericordia en nuestra vida. El siempre hace un milagro, no importa que no sea el que esperamos. Por ello no podemos tenerle miedo a las necesidades y a las dificultades sino que tenemos que confiar en Dios y seguir luchando por satisfacerla, pero para ello necesitamos fe; necesitamos confiar en el Dios de la vida. Hoy te invito a confiar y a creer en tu Dios, no dejes que las situaciones de necesidad te hagan perecer sino que confía en tu Dios y lucha para lograr ese milagro que tanto necesitas.

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