Todos cambiamos

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Alberto Linero Gómez

Alberto Linero Gómez

Columna: Orando y viviendo

e-mail: [email protected]

Los tiempos cambian, las personas cambian. Nosotros también cambiamos, aunque nos cueste aceptarlo. Cambiamos día tras día. O ustedes no se tomaron una foto hace cinco años, cuando se creían lindos, a la moda, dignos de salir en la revista más importante del mundo… y hoy, cuando ven esa foto, se sienten medio avergonzados y dicen: en qué estaba pensando yo. Pues bien, así funciona esto.

 

Todos los días estamos convencidos de que estamos en la plenitud de nuestra vida y después miramos atrás y nos damos cuenta de que no estamos ni cerca de acercarnos a esa plenitud. Y vamos en camino, cambiando cosas, tan poco importantes como nuestro corte de cabello o nuestra ropa, hasta los sentimientos del alma, las maneras de pensar y entender el mundo y a los demás en él. Entender que cambiamos y que está bien hacerlo es ir madurando también. Yo pensaba muchas cosas hace algunos años, que hoy pienso de un modo totalmente distinto. Y no me siento mal por eso. La vida me va haciendo descubrir nuevas cosas. Lo que voy viviendo me hace pensar cada vez de un modo más complejo, ya no tengo esa raya tan estricta entre lo uno y lo otro; porque el mundo se hace distinto y lo uno se parece más a lo otro. Tú estás cambiando, debes aceptarlo. Y aunque tengas 50 años ó 30, estás cambiando; cada día piensas de un modo diferente sobre tu propia vida, tus relaciones, tu trabajo o tus metas. Eso no significa que cambies de decisión todos los días y que te vuelvas una persona inestable que arranca hoy un proyecto y lo abandona mañana; que se compromete hoy con una relación y al rato la deja tirada. No estoy diciendo eso.

Pero sí vas interpretando distinto, vas cuestionándote y dudando; y esas dudas de tu corazón son las que te llevan a valorar más tus decisiones, a reconocer que tiene sentido eso por lo que estás apostando tu vida. No tengas miedo a cambiar de opiniones, a pensar distinto, a dudar, porque eso le da valor a lo que haces y vives. Pero, sobre todo, aprovecha está dinámica del ser humano para que cambies todas esas actitudes negativas que estás teniendo y que están haciéndote daño y le hacen daño a los demás. Te  bendigo.

Por: Padre Alberto Linero Gómez, Eudista
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