En electricidad nos va a ir peor

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Escrito por:

Edward Torres Ruidiaz

Edward Torres Ruidiaz

Columna: Opinión

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En energía a Electricaribe le va bien pero al Caribe le va mal, puede ser el resumen del informe rendido por esa empresa ante la Asamblea del Magdalena esta semana.

 Dos temas concretos se solicitaron desde la Asamblea del Magdalena a Electricaribe: El primero, las inversiones programadas para el Magdalena que garanticen el adecuado servicio y permitan afrontar las actuales contingencias por el fenómeno del niño. Y de lo explicado por el Gerente Departamental en este punto quedaron hondas preocupaciones: Aunque Electricaribe no presentó una cifra de inversiones requeridas, los planes reportados indican que en el 2015 se ejecutaron inversiones por $7.815 millones, lo cual es menos del 1% del valor que supuestamente debería invertir Electricaribe según los términos de la pasada cumbre de gobernadores. Y para el trienio 2016-2019 presentó un plan de inversiones en redes por valor de $41.923 millones, que es menos del 5% de la meta mencionada anteriormente.

Las inversiones con recursos del FOES, resultantes del incremento del subsidio, de $46/kw a $92/kw, que el gobierno nacional introdujo en el Plan Nacional de Desarrollo como regalo a Electricaribe no pueden tomarse como  inversiones de esa empresa, tal como se presentó. En el segundo aspecto, el de la gestión, Electricaribe mostró el indicador SAIDI, promedio de interrupciones en el año del servicio medido en horas, con un nivel de 80 horas para el Magdalena y 93 horas del Caribe frente a un promedio nacional de 40 horas. En este sentido la meta de Electricaribe para el Magdalena en el cuatrienio apunta a bajar el indicador SAIDI de 80 a 69 horas, una meta deficiente que, sin duda, apunta a mantener el desmejoramiento del servicio eléctrico a la comunidad, si ni siquiera pretendemos acercarnos al promedio nacional y mucho menos a los índices de un dígito que manejan las ciudades capitales.

En el tema de facturación preocupa que la fórmula cargue al usuario contingencias como la "perdida por transformación", factor que Electricaribe califica como "natural" cuando en realidad obedece a la ineficiencia del sistema a cargo del comercializador. Este es otro de los regalitos de que hemos sido objeto por parte de la CREG (léase gobierno nacional) en los últimos años en favor de Electricaribe.

Preocupante el bajísimo nivel de recaudo de la facturación en algunos municipios del Magdalena donde este índice no supera el 40%, frente al 72% departamental, cartera que suma a la fecha $372 mil millones. Y debería ser preocupante para Electricaribe pues el recaudo hace parte de su gestión comercial y mal mensaje envía el gobierno cuando pretende lanzarle un salvavidas gratuito en este sentido. Y  más preocupante es que a futuro no esté pensando Electricaribe en demandar a los municipios por esta "cartera", como lo indican unas comunicaciones que en ese sentido han recibido algunos alcaldes. En resumen, las inversiones programadas son insuficientes e irrisorias y las metas de gestión deficientes. Es decir, un Plan para no cumplir con el Plan. Preocupante.

Y en este tema poco respaldo esperamos del gobierno nacional que con sus decisiones ha mostrado más cariño  por Electricaribe que por el Caribe. Es seguro que si Bogotá o Medellín tuviesen los mismos cuarenta grados de El Banco o Pivijay, hace rato se hubiera creado un "subsidio por clima" que permitiera a esas ciudades acceder con menor valor a las tarifas de energía por mayor consumo. Pero como es en el Caribe, esa idea sería desechada por "tropical" por el centralismo de entidades como la CREG.

 

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