Dilemas

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

José Lopez Hurtado

José Lopez Hurtado

Columna: Opinión

e-mail: [email protected]

La guerra económica no convencional (!) a la que se refirió el Presidente Maduro en su informe a la Asamblea Nacional , por primera vez ante mayoría opositora,  después de 17 años de predominio oficialista, fue el eje de su extenso discurso, en el que plagado de consignas de la retórica revolucionaria, acuso a una extraña coalición de burgueses  , empresarios y al eje Miami-Bogotá-Madrid, de ser los directos responsables de la debacle económica del país y particularmente de la carestía de los productos básicos de la canasta familiar, que ya fue aceptada por algunos sectores del chavismo, que se negaban a reconocerlo. 

Mientras la filosofía del decreto de Emergencia Económica propuesta por  Maduro para la aprobación del Parlamento  al decir de los especialistas, estriba en  reforzar los controles de precios y de las importaciones, para aumentar la intervención del Estado a través del poder popular en la economía, sacando a los consumidores  de la dependencia del sector privado, generando así una movilización popular en defensa de los derechos colectivos (¡!), sus críticos señalan que para afrontar la crisis es indispensable reducir el gasto público, unificar las cuatro tasas de cambio actualmente existentes, subir el precio de la gasolina -lo cual se sabe es un dogma de fe para la doctrina revolucionaria, que hace oídos sordos a la rebaja histórica del 70% en el precio del barril del petróleo en el último año-,y en dejar de financiar el déficit fiscal con la impresión de nuevos billetes por parte del Banco Central. 

De allí que el Decreto de Emergencia Económica, al decir de expertos equivale a profundizar el modelo chavista de controles  e inversión estatal, que es lo que ha llevado a la crisis actual, que incluso podría contemplar  nuevas expropiaciones, algo así como un "cheque en blanco", o mejor, como una Ley Habilitante de plenos poderes con la cual dirigir la economía, saltándose el mismo Parlamento. Así lo quiere Maduro, en su frenético afán de desmantelar el Estado Burgués, según sus palabras, para erigir el Estado Comunal, o en sus propias palabras "reforzar el poder del pueblo para impulsar la producción " , y si es el caso, avanzar hacia el Parlamento Comunal, que suplante al actual.

Pero como lo señalo Ramos Allup, Presidente del órgano legislativo de oposición, en lapidaria intervención que" trituro" en media hora el extenso discurso presidencial,  tiempo, poder y oportunidades tuvieron hasta la saciedad durante más de dos décadas. Se abona, no obstante, el nuevo clima que se siente, ya que es preferible, siempre, el dialogo y la interlocución, al vandalismo, a la persecución política y a las muertes de cualquier bando, que por tantos años han humedecido los suelos latinoamericanos.

Publicidad