Proyectos de reestructuración en los Walmart

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Gustavo Hernández López

Gustavo Hernández López

Columna: Opinión

e-mail: [email protected]

Conociendo la cultura americana de organización, visión y previsión futurista en materia empresarial, cuesta trabajo creer que se le fueron las luces a los ejecutivos de Walmart la más importante cadena de supermercados de los Estados Unidos, al examinar el mercado chino y vislumbrar allí la gallina de los huevos de oro.

 

Se presumía y tenían la certeza de que iban a tener una excelente rentabilidad, un crecimiento en ventas y una expansión inusitada. Además no lo dudaron. Le apostaron a la China. Después de haber hecho cuantiosas inversiones en los 18 años de abrir su puerta comercial y sus negocios  en ese lejano territorio, se dieron cuenta de que esa decisión había sido una equivocación de grueso calibre.

Hoy por hoy están cerrando 30 tiendas. Hubo necesidad de una reingeniería, con miras a perder lo menos posible en esa apertura de mercado, el cual indiscutiblemente  ha sido un estrepitoso fracaso. Despidieron 250 empleados y 30 funcionarios de dirección.

Se descubrieron irregularidades contables. También fallas en inventarios y en general en el orden administrativo. Todo ello obligó a hacer la reestructuración pertinente, por cuanto llegaron a la conclusión de que todo era muy distinto en el ámbito oriental.

Todos los mercados son distintos, cada uno obedece a la idiosincrasia de su pueblo y los americanos partieron de la base de que miles de millones de chinos eran un multiplicador humano de demanda y consumismo.

En la China por principio y característica propia, la propensión al consumo en forma individual es mínima. Dada su pobreza el espíritu de ellos es de sacrificio, moderación y tendencia ahorradora. En consecuencia  son pocos, contados con los dedos de la mano, los despilfarradores y gastadores.

Como acostumbran montaron y abrieron  unos superal macenes, con grandes parqueaderos. Ni los primeros ni los segundos jamás se ocuparon en la proporción en que los estadounidenses se imaginaron, de tal manera que sus amplias instalaciones y zonas de parqueo se estiman subutilizadas. A pesar de que son muchos los vehículos, habida cuenta de que es el país más poblado de la tierra, la mayoría de los chinos no disponen de automóvil.

A la compañía americana Home Depot igualmente de ventas significativas en Estados Unidos y en el Extranjero, le sucedió lo mismo, pues a los 6 años de estar en la China, no tuvo otra alternativa que cerrar sus operaciones.

Hay que poner de presente un hecho cierto consistente en que las cosas del hogar, las hacen directamente ellos, con el fin de disminuir costos y además la obra de mano es ostensiblemente barata. Esa es la razón sui generis por la cual las casas y apartamentos de vivienda social  los entregan sin puertas, sin ventanas, sin cableado (hoy necesario con la cibernética), es decir se reciben como solemos decir entre nosotros en obra gris.

Lo peor que acontece con  estos megaalmacenes  es que si en el Oriente llueve por los Estados Unidos y el resto del mundo no escampa, como quiera que algo semejante se está observando, puesto que se acaba de anunciar el cierre de 269 tiendas en todo el orbe, de las cuales más de un centenar en América Latina. Son 11000 almacenes en 27 países, de tal suerte que la circunstancia es grave pero no alcanza a ser una catástrofe comercial y financiera.

Mcmillon Director  Ejecutivo a propósito de estas determinaciones dijo: "Cerrar tiendas nunca es una decisión fácil. Pero es necesario para mantener a la Compañía fuerte y posicionada para el futuro". La verdad es que cantidad de sus establecimientos comerciales han arrojado pérdidas y por tanto sus utilidades globales netas se redujeron. Estas medidas originaran 10000 trabajadores cesantes en Estados Unidos  y 16000 en las otras naciones donde funcionan.

Se considera que un factor que los ha perjudicado particularmente en Estados Unidos son las ventas por internet, que han crecido enormemente, cerca del 9%, lo cual representa  105.000 millones de dólares. Algunos expertos analizando esta compleja situación hacen ver que otras grandes cadenas seguirán ese camino.

Sus empleados contra lo que se piensa no son los más satisfechos, por cuanto han  protestado a menudo por sus bajos sueldos. En todo caso la lección  que deberíamos tener presente y grabar en nuestras mentes no es otra que aquella que se deriva del famoso adagio: "A la tierra que fueres haz lo que vieres".

Más Noticias de esta sección

Publicidad