Expectativas económicas para Latinoamérica y el Caribe

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Escrito por:

Pedro Pabón Miranda

Pedro Pabón Miranda

Columna: Opinión

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La desaceleración del crecimiento en el PIB de China de más de dos dígitos a un 6.4% estimado para 2015, la devaluación del Yuan, la sobreoferta de petróleo y de productos agrícolas, la suba en el tipo de interés establecida por la FED y la apreciación del Dólar como respuesta a la recuperación de la economía Norteamericana; ha sido el coctel servido para las economías latinoamericanas basadas en exportaciones de productos de la minería, petróleo y de alimentos; generando una reducción sustancial en los ingresos de las balanzas de pagos y en el crecimiento del PIB |para esta zona. Siendo mucho más drástico para países con problemas estructurales en las políticas fiscales como lo son Venezuela, Argentina y Brasil.

 

Para Colombia las políticas macroeconómicas implementadas han permitido que a pesar del difícil contexto internacional ya descrito y que hemos presentado una de las devaluaciones más fuertes en toda Latinoamérica (38%), superada a penas por Brasil y la Argentina, la inflación ascenderá apenas el 7% y para el PIB se espera un crecimiento del 3%, apenas mejorados estos indicadores por países como México, Perú, Chile y la mayoría de los Centroamericanos.

El crecimiento en la China que se basó en la inversión, ahora se está orientando hacia el consumo interno, con lo cual varía la demanda de minerales y petróleo a alimentos con o sin procesos. De hecho, según la CEPAL "se estima que en las próximas décadas China aumentará sustancialmente sus compras de una amplia gama de productos alimenticios básicos y procesados, como el aceite de palma, el azúcar, la carne, los lácteos, los cereales en bruto y procesados, las frutas, el café y las legumbres". Con este nuevo escenario para este tipo de productos y los bajos precios en los minerales y en los energéticos, Colombia tiene potencialmente oportunidades para atenderle y recuperar ámbitos en la balanza de comercio, generando con ello beneficios para este nuevo círculo virtuoso.

Al incrementarse las tasas de interés por la FED, el costo de los recursos financieros se encarecerá para esta región del mundo, lo cual implica un encarecimiento por el servicio de la deuda para los sectores privados de varios países que aumentaron sus niveles de apalancamiento durante el prolongado período de bajo costo del endeudamiento.

"Se estima que Centroamérica, incluidos el Caribe de habla hispana y Haití, crecerá en 2016 en torno al 4,3%. Si se incluye a México, cuyo crecimiento esperado es del 2,6%, el promedio llega al 3,0%. Para América del Sur, se espera en 2016 un crecimiento negativo, del -0,8%, explicado fundamentalmente por las contracciones en el Brasil (-2,0%) y en la República Bolivariana de Venezuela (-7,0%), en tanto que la economía del Caribe de habla inglesa crecerá a una tasa del 1,6%." CEPAL, 2015. En el caso de Colombia, éste será del orden del 3.6% conforme al Banco de la República.

En los países Suramericanos, en especial para Colombia, se requiere mejorar o crear carreteras, ferrocarriles, vías fluviales, ductos transportadores, puertos y aeropuertos eficientes en las operaciones logísticas que permitan integrar a los países y la reducción sustantiva en los costos de transporte que hagan viables la comercialización de los productos que puedan atender las nuevas demandas que se avecinan y con ello romper el cuello de botella que nos hace incompetentes, sacándonos del juego del mercado.

En el caso del Magdalena, estas obras de infraestructura deben centrarse en la construcción y mejoramiento de carreteras y teleféricos, puertos y aeropuerto con la logística pertinente que incorporaren al sistema competitivo de la economía más del 60% de sus tierras. Además, diseñar e implementar políticas de incentivo y consolidación de la industria pesquera con destino a la exportación en los espejos de agua que circundan al Departamento, al igual que consolidar el sector del turismo. Sin descuidar el mejoramiento en la calidad educativa, la salud pública y con ello el abastecimiento de agua potable a sus poblaciones, con lo cual garantizaría la ubicación territorial de empresas con el ánimo de aprovechar las ventajas que ofrece la ubicación geo-política de nuestro territorio.

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