Navidad: Cristiandad o paganismo…

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Abel Portacio Sarmiento

Abel Portacio Sarmiento

Columna: Opinión

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Una vez que se acerca la época  de la navidad, en los corazones de las personas  se experimenta un cambio de actitud  procedido por alegría, entusiasmo, cordialidad y fraternidad entre todos los miembros de la sociedad; sin distingo de color, raza, religión, filosofía ni estrato  social.

 

El espíritu de la navidad se siente y se percibe en todos los ámbitos de la sociedad  colombiana y en general,  casi que  en el  mundo  entero.

La navidad es una época de paz, de regocijo, tranquilidad,  de reconciliación y de unidad familiar; que está ligada a la  tradición cristiana y  a una creencia religiosa,  lo que le da un sabor o carácter pagano,  porque la mayoría de las familias  por tradición, se  acogen a ciertas prácticas cultuales típicas de la época navideña,  como  la elaboración de un árbol de navidad que simboliza la prosperidad, y  una luz de esperanza para que  el nuevo año venga cargado de paz  y  prosperidad; La realización de las novenas navideñas en las que se recuerda el origen y nacimiento de Jesucristo, personificado  por la imagen de  un tierno  niño procedente de las entrañas de María,  en un humilde corral  rodeado de animales,  en la población de Belén; la repartición de regalos o aguinaldos para los  niños, supuestamente por Papá Noel , un personaje procedente de la cultura gringa; la compra de ropa nueva para  esperar la navidad y el año nuevo; el arreglo de las viviendas; la  realización de una cena de  noche buena, una comida especial  que se prepara   el  24  de  Diciembre,   cuyo  sentido  busca  la unidad  familiar  y  la fraternidad  con  las   amistades;  grandes festejos y celebraciones ingiriendo bebidas alcohólicas  y  festejos inapropiados que ridiculizan  esta memorable fiesta  navideña. Pero  se  olvidan  de lo  más  importante que  es  aprovechar este momento  propicio para  la  comunión con  Dios,  para  darle  las  gracias  por  el  regalo  de  la  vida,  por  liberarnos  del  pecado    y   para  pedirle  que  sea  él  quien  organice nuestras vidas y  nos  proteja  de  todo mal…

La  tradición  es  un  elemento  importante   porque  enriquece  la  dimensión cultural  de  todas  las  comunidades del  mundo,  dándoles  una  identidad  propia  a  cada  región;  por  eso este  elemento  debe  estar  presente  en  estas  festividades  navideñas, al  igual  que  la  fe  cristiana  que  alimenta y  sustenta el  fundamento de  toda   religión.

El  cristiano si debe celebrar la navidad, pero con decoro, en forma moderada, con sensatez y sin excentricidades; y  lo más importante  de  todo, asistir  a  las iglesias  y/o  grupos  de oraciones  para  orar  con devoción,  fervor  y  mucha  fe,  para  dar  gracias  al  rey  de  la  creación  por todas las bendiciones recibidas  y, sobre todo por habernos enviados  a  Jesucristo  a  la  tierra,  para  redimirnos  del  pecado, darnos  ejemplo  de  evangelización  y  de  humildad, de  sencillez;  y  prepararnos  para el  camino  de  la  santidad,  para  poder  entrar  al   reino  de  Dios.

La fiesta navideña se vive en dos grandes momentos: La  pre- navidad, que es  el  Adviento o  tiempo  en que  los cristianos se  preparan para  celebrar el  nacimiento  del  niño  Dios o  bien  sea  la  venida  de  Jesucristo  a  la  tierra, acto  representado  por  un  pesebre  cuyo actor  principal  es  un inocente niño rodeado  de  animales;  y  la  post navidad,  que  corresponde a  la  Pascua, que  es  una  época  de  alegría  y  regocijo  por  el  nacimiento  del  niño  Dios. Por esto  el  pueblo  cristiano celebra con fe  y  devoción  este  magno   acontecimiento.

En  medio  de  todas estas  celebraciones  navideñas, queda  un gran  interrogante en las  mentes y  en  los  corazones de miles  de  cristianos  y  creyentes: ¿Por  qué las  personas  esperan  la  época  navideña para  arreglar  sus  casas, comprar  ropa  nueva, obsequiar  regalos; y  lo  más  importante, trasmitir  alegría, entusiasmo y aprovechar  la  ocasión  para  el  arrepentimiento  y  la  reconciliación  con  parientes y  amigos…? Siendo  que  cualquier  época  el  año  es  propicia  para  realizar  estas  grandes  e  importantes manifestaciones  afectivas  que  elevan  el  autoestima  a  las  personas.

¡Feliz Navidad¡  para  los  lectores asiduos de EL  INFORMADOR y  en general  para todas las  personas de  Santa Marta,  de  Colombia y  del  mundo  entero.