Cambios económicos negativos en América Latina

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Gustavo Hernández López

Gustavo Hernández López

Columna: Opinión

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Se vislumbra en Latinoamérica frente al  inmediato futuro  un panorama económico, tétrico y seriamente preocupante,  por consiguiente se empezará a sentir la zozobra social, la cual se extenderá  a la mayoría de los Países, particularmente en aquellos donde han tenido y tienen Regímenes de izquierda, denominados revolucionarios del socialismo del siglo XXI.

 Los analistas y estudiosos de la Economía, vaticinan  perspectivas  sombrías, las vacas gordas se desvanecieron y vienen ciertamente épocas de vacas flacas. Reina la incertidumbre y se otean nubarrones  en el horizonte de las finanzas.

Algunos territorios están viviendo: la escasez, la protesta callejera, el rostro de la tristeza de sus pueblos. Esa es la situación actual del Brasil y Venezuela. Son los más impactados.

La crisis financiera en el Continente americano, se está generando y experimentando. En unos sitios se palpa más que en otros pero va a ser el común denominador. Algo parecido a aquello que sucedió en el año 2009.

 

Venezuela se encuentra corriendo hacia la hiperinflación, es decir una inflación de tres dígitos durante dos trimestres seguidos. Pero allí lo peor es el desabastecimiento. No se consiguen ni siquiera los productos de primera necesidad y las medicinas tienden a extinguirse. Al no haber oferta de los productos,  la demanda aumenta  y los precios de lo poco que se pueda comprar se ha puesto por las nubes.

En el Brasil con Lula hubo un crecimiento económico, derivado de los buenos precios de las materias primas exportadas a China, esto es los commoddities y evidentemente se redujo la pobreza. Se pensó que se iba a extender en el tiempo y ocurre que eso fue como un ciclón que pasó por su territorio y se esfumó rápidamente, dado que hoy por hoy la circunstancia que se advierte entre los brasileros es de miseria, depresión humana, social y económica.

Las políticas moderadamente populistas de Lula, el gasto público elevado, la expansión monetaria y el crédito fácil, originaron la crisis que recibió Dilma Rouseff y con ella se  hizo insostenible ese modus operandi financiero.

Además  la corrupción la cual se remonta al gobierno anterior; ha provocado una inestabilidad política a la Presidenta Roussef y nerviosismo manifiesto en el partido de los trabajadores, habida consideración de que se les está saliendo de las manos la gobernabilidad. Incluso en el parlamento  entre los comentaristas políticos y algunas columnas periodísticas existen voces que dudan sí termina su período esta Mujer Jefe de Estado.

Les acabaron de dar un golpe bajo al rebajar la calificación de su deuda, de tal suerte que se les van  a dificultar los empréstitos internacionales y sus bonos costará trabajo venderlos en el mercado; a diferencia de otra épocas en que eran apetecidos. Pasó de ser un ejemplo de economía emergente  a esta condición de trance.

Es una situación parecida a la del deudor que estando bien calificado por una mora lo colocan en una calificación que le cierra las puertas del crédito.

En estos últimos 4 lustros se consolidaron la clase media en Perú, Chile y Colombia. Entre nosotros se mejoró en asistencia social y médica. Los ecuatorianos en obras de infraestructura también progresaron. México la segunda economía de América por tener capacidad de producción con destino a los Estados Unidos, es de las pocas naciones con signos favorables. Pero Argentina con los Kirchner, Brasil  con Lula y Rouseff y Venezuela con Chávez y Maduro han sido el desastre  para sus pueblos.

La China en buena parte ha puesto su grano de arena en la estabilidad brasilera y venezolana, toda vez que les ha dado préstamos. Maduro acaba de regresar de China con 5000 millones de dólares. Igualmente le ha comprado a Brasil sus productos a muy buenos precios. A Brasil le sigue comprando pero sus compras con la ralentización económica se han disminuido.

Colombia por estar su economía tan dependiente del petróleo, inicia el descenso de su PIB y no pasaremos en el 2015  del 3% en nuestro crecimiento. Con el dólar subiendo y el peso cada día más devaluado, solamente las industrias exportadoras y quienes reciben remesas se benefician. El resto, es decir la mayoría tendrá que soportar carestía de las mercancías importadas y necesariamente el costo de vida se irá hacia arriba. Se percibirá prontamente una contracción económica.

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