La política en Cartagena

Columnas de Opinión
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Había prometido a mi hijo desconectarme de mi trabajo y dejar de escribir mi columna de opinión durante su tiempo de vacaciones, pero una noticia sobre Cartagena, me hizo romper esa promesa.

Es vergonzoso que algunos concejales de Cartagena -la vitrina turística de Colombia ante el mundo-, malgasten su tiempo debatiendo sobre medidas absurdas de represión sobre algunas personas incultas que andan sin camisa por las calles del centro de la ciudad o sobre las posibles sanciones que deberían imponer a los padres de familia que permitan a sus hijos menores de edad, bailar champeta.

Más allá del tema de la incultura ciudadana, a Cartagena le ha faltado elegir alcaldes y concejales con visión empresarial y liderazgo. La ignorancia y la falta de educación es un problema que se resuelve implementando programas de cultura ciudadana y con el ejercicio de la autoridad. El tema de fondo que deberían estar debatiendo estos concejales, es la planeación del desarrollo turístico, empresarial y portuario de la ciudad. Sería conveniente, por ejemplo, que una vez sea elegido el nuevo alcalde o alcaldesa de Cartagena, se fuera con sus nuevos concejales dos mesecitos a Barcelona (España), a conocer y aprender sobre el modelo de desarrollo urbano, portuario y turístico que hicieron los catalanes a principio de los 90, para que hoy su ciudad pudiera atender -sin ninguna dificultad- mas de 7.5 millones de turistas que la visitan al año y operar a través de sus 40 terminales marítimos, unos 8.000 buques que mueven más de 44 millones de toneladas de carga anuales.

Se trata simple y llanamente, de ejecutar en los próximos cuatro años un programa agresivo de inversión en desarrollo urbanístico, turístico y portuario. Los que visitamos a Cartagena, no entendemos por qué ningún alcalde ha construido un corredor turístico desde El Laguito hasta las playas de manzanillo que incluya vías de ciclo rutas, canchas de juego, restaurantes, baños y duchas públicas. Inclusive, deberían delimitar un área de playa nudista para que los que quieran andar sin camisas disfruten de un mejor panorama. Tampoco entendemos por qué no han sido capaces de organizar a todos los vendedores ambulantes para que sean los prestadores de los servicios turísticos (sillas, carpas y bebidas) en las playas, en vez de estar molestando a los turistas con cuanto producto chino les llega de contrabando.

El próximo mandatario también tendrá que revisar y reestructurar todo el sistema de guías turísticos y transporte a los pocos monumentos, museos, monasterios e iglesias que se encuentran dentro de la ciudad amurallada. El servicio de audioguías en varios idiomas que se esta utilizando en las grandes ciudades turísticas del mundo, son muy prácticos y económicos.

El problema de los coches, que ocasionan maltrato a los animales y malos olores por el estiércol que estos dejan tirados en las calles de la ciudad, debería ser remplazado por trenes turísticos operados por los mismos cocheros. Tal vez el reto más importante de los cartageneros es el desarrollo empresarial, hotelero y portuario en las 32 hectáreas de la base naval y la construcción de un puente que una la isla de Tierra Bomba con Boca Grande. Si los cartageneros eligen un buen alcalde que se le mida a estos retos, creo que estarán jugando muy pronto en las grandes ligas del turismo internacional.

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