Garrote a la clase media

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Escrito por:

Germán Vives Franco

Germán Vives Franco

Columna: Opinión

e-mail: vivesg@yahoo.com

La clase media en Colombia es sin duda alguna una clase muy sufrida. Si se es pobre, el asistencialismo incapacitante y creador de dependencias del Estado, provee casas gratis, becas, salud gratis, libre de impuestos de renta, entre muchas otras gabelas.

Si se es pudiente, pues no se necesita del asistencialismo gubernamental, a menos que además sea empresario, porque entonces hay que pedir para la empresa.

Pero a la mayoría de la clase media, esa que trabaja duramente, le toca pagar impuestos por todo y por todos, le toca contribuir para la salud, paga colegios y universidades, y además a la mayoría le toca vivir arrendado porque no le queda para comprar vivienda. Un país que sacrifica de esta manera a la mayoría de su clase media, se rige por una lógica torcida que conlleva injusticias por doquier.

¿Dónde estaba el gobierno alcabalero y asistencialista, o por lo menos el ministro de vivienda, cuando dos congresistas ineptos decidieron darle indigna sepultura al proyecto de ley que permitía comprar viviendas con menos del 30% de cuota inicial? Probablemente regalando y prometiendo casas.

¿Por qué el gobierno no se la jugó por este proyecto que sería de gran beneficio para el país? Ministro de hacienda, pellízquese que no todo es Pipe; hay otros instrumentos muy eficaces y sanos para las finanzas del país, y esta era uno de ellos. Incomprensible esta desidia y este abandono de la clase media. Estamos frente a un gobierno distraído que no pone atención a los temas que debería.

Los dos ponentes de la comisión tercera no discutieron el proyecto y pidieron archivarlo, esgrimiendo una razón en extremo absurda, la cual es que esto iba a llevar a que los colombianos se endeudaran demasiado fácil y después los bancos se iban a quedar con las casas.

No se le está pidiendo a los congresistas que sean unas lumbreras, pero por favor, es apenas responsable asesorarse bien. ¿Acaso no se les destina presupuesto para que contraten asesores? Esa plática se perdió.

No es de la incumbencia del Estado asumir una actitud paternalista y entremetida frente a sus ciudadanos.

Si esta lógica fuera aceptable, entonces hagamos lo mismo con otros bienes y servicios. Cada persona es libre de decidir lo que le conviene o no.

Además, el gobierno cuenta ya con instrumentos macros, tasas de interés, para regular la demanda de bienes y servicios.

Complementariamente, un sólido y bien estructurado sistema bancario, que incluya una normatividad idónea, es muy eficaz a la hora de manejar el riesgo, protegiendo así también a los posibles compradores de vivienda.

Sencillamente, un préstamo hipotecario no sería aprobado de no cumplir con ciertos criterios que garanticen, dentro de lo posible, la capacidad de pago del cliente.

De hecho un portafolio de préstamos hipotecarios, debería ser una de las opciones atractivas para que se inviertan los fondos de pensiones.

El dinero ahorrado de los colombianos trabajadores debería ponerse a su servicio por punta y punta. Una mayor rentabilidad del fondo de pensiones, y una base mucho más grande de propietarios.

Como están las cosas, los bancos en Colombia, en cuanto al negocio hipotecario, se la ganan toda sin asumir mucho riesgo; parte del asistencialismo al que me referí.

Es hora de que los bancos asuman mayores riesgos, que es el talante y naturaleza de su negocio, y que realmente comiencen a contribuir en la construcción de un país mejor y más equitativo.

Iniciativas como la desechada, presentada por el representante Torres, son las que merecen el apoyo irrestricto del gobierno porque son buenas y sanas para el país desde todas las ópticas.

Ojalá vuelva a ser presentada, ya que lo merece por razones de elemental justicia social, y por razones de elemental sana lógica financiera y bancaria.

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