¿Quién responde por las pérdidas?

Editorial
Tamaño Letra
  • Font Size
Esta es la otra cara de la situación de las marchas en Colombia, que con el paso del tiempo van perdiendo su interés, porque la verdadera esencia de la misma ya ha sido desvirtuada por el gobierno nacional que está oyendo a todos los sectores involucrados, a pesar que ya ha cumplido con muchos de ellos.

Un dato interesante que deben tener en cuenta los organizadores de las marchas, es el que dio la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, de Colombia que alertó que ese sector pierde en promedio 150.000 millones de pesos, unos 42,6 millones de dólares, diariamente por las protestas contra el Gobierno, que en vez de ayudar a los colombianos causan todo tipo de inconvenientes; no tienen en cuenta el derecho de los que no quieren protestar, sino que obligan a la gente a marchar, causando graves daños económicos y sociales.
Para garantizar los derechos de todos los colombianos, sobre todo de aquellos que no marchan, el Gobierno dispuso de mesas de conversación, que miembros del Comité del Paro, centrales obreras, estudiantes, empresarios, academia y demás actores de la vida nacional deben aprovechar en beneficio del país y así evitar el desgaste diario que vive la gente, en donde se ha visto que han tenido que caminar hasta más de 6 horas para llegar a sus casas, debido a la falta de respeto de los marchistas que no ven este punto tan neurálgico para la ciudadanía, creando caos en el transporte público, de gran utilidad para todos.
Miles de personas viven de lo que ganan día a día y trabajan como empleados de servicios generales, meseros, personal de cocina de restaurantes pequeños y conductores de servicio público, que han visto afectados sus ingresos en los últimos ocho días. Solo para mencionar un ejemplo, 75 % de los tenderos que son cerca de 719.000 en todo el país, gana menos de dos salarios mínimos mensuales, cuando hay un cierre de cinco, seis o los días que se alargue, realmente es un descuadre para las finanzas de estos microempresarios que dependen de su venta diaria; también hay por lo menos 260.000 empleos para la temporada navideña de los cerca de 800.000 que surgen en esa época que están en riesgo si las manifestaciones continúan.
El sector comercial del centro de Bogotá, se han visto afectados porque en esta época de final de año que normalmente es de alto movimiento, ha ido poca gente por las manifestaciones. En esta temporada navideña, el sector de San Victorino tiene alrededor de 10.000 personas por hora y están viniendo 3.000 o 4.000 personas, más o menos el 60 % de afectación.
El número de ventas de un local comercial es de alrededor de 600 y 700 prendas diarias, pero solo se estén vendiendo 30, 50 y 80, en promedio. El que más ha vendido, según el censo, vendió 180 prendas y estas prendas oscilan entre los 40.000 y 70.000 pesos; ahora, los comerciantes mayoristas presentaron la campaña “Paro sí pero no así” con la que promueven que se eviten los bloqueos y el vandalismo. Este es un llamado a la mesa directora del paro para que se sienten a dialogar y a solventar, que tengan en cuenta que una negociación es un tire y afloje uno no puede llegar con arrogancias.
Por otro lado los daños al sistema de autobuses de transporte público Transmilenio, en Bogotá, superan los 5.000 millones de pesos y arreglar las estaciones en su totalidad va a tomar unos dos meses, incomodidades que tendrán que sufrir los usuarios de este transporte masivo gracias a la acción de vándalos que ahora están evadiendo la acción de la autoridad que busca judicializarlos y que paguen por los daños causados.
También la Alcaldía de Bogotá presentó la campaña “TMuevo en Paz” con el fin de enviar un mensaje positivo a la ciudadanía y hacer un llamado para que los manifestantes no bloqueen el sistema ni destruyan estaciones y autobuses. En Bogotá, también han sido dañados al menos 295 paraderos públicos y hubo 1.184 incidentes contra el mobiliario urbano de Bogotá, daños que cuestan unos 228 millones de pesos. En total fueron 251 paneles publicitarios destruidos, 255 difusores, 22 cubiertas de techos rotos, 135 iluminaciones destrozadas, 257 vidrios rotos, 265 grafitis y 3 hurtos del mueble completo.

Más Noticias de esta sección

Publicidad