Colombia en la Copa América

Editorial
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La selección colombiana de fútbol clasificó el miércoles a los cuartos de final de la Copa América Brasil 2019 como primero del Grupo B, con una sufrida victoria por 1-0 sobre Catar y que deja a los colombianos con inalcanzables seis puntos a una jornada del cierre de la primera fase.

Los colombianos festejaron el triunfo sobre Catar, con un solo grito después de vivir casi 90 minutos de incertidumbre al ver que no llegaba el ansiado gol, a pesar de los esfuerzos de todo el equipo y los cambios que considero el técnico Queiroz.

Podemos decir que  cinco fueron las claves del triunfo colombiano en el estadio Morumbi de Sao Paulo y que tienen ahora a la selección colombiana como la primera clasificada en los cuartos de final.

Primero hay que tener en cuenta la racha goleadora del atacante Duván Zapata, uno de los goleadores de la liga italiana con el Atalanta de Bérgam; viene en una racha goleadora en su club y la prolongó en la selección de su país, desde la victoria en el último amistoso ante Perú (0-3) y luego en la Copa América. El corpulento delantero selló el triunfo del primer partido con el segundo tanto ante Argentina (2-0), en Salvador, y decretó la clasificación con su potente cabeza ante Catar. Zapata apareció como titular y goleador, en un posible reemplazo de  Radamel Falcao García, quien fue dejado en el banco de reservas por el técnico portugués Carlos Queiroz y entró en el segundo tiempo para formar pareja en el ataque con el delantero del Atalanta. Pareja de lujo.

Se sigue con la chispa de la magia de James Rodriguez. A pesar de sus altibajos en la temporada, que anticiparon su salida del alemán Bayern Múnich, el creativo James Rodríguez dio ya en esta Copa América chispazos de su magia que lo consagraron como goleador y uno de los mejores del Mundial Brasil 2014 y que fueron suficientes en momentos decisivos para la clasificación a cuartos. Por derecha o por izquierda el ‘10’ colombiano es el filtro de las jugadas de ataque. En el primer partido ante Argentina, con un impresionante cambio de frente de un costado a otro, habilitó a Roger Martínez para abrir el camino del triunfo y ante Catar, un magistral pase de tres dedos, terminó en gol de cabeza de Zapata.

En el tercer punto tenemos que en el argot deportivo se está acuñado el término  de  las ‘Torres Gemelas’ La continuidad de la pareja de centrales conformada por Yerry Mina y Davinson Sáchez, jugadores de la liga inglesa, y con el relevo cuando sea necesario del también espigado Cristian Zapata, del Milán, cada vez consolidan la defensa colombiana, pero aportan en la ofensiva. El técnico de Catar, el español Félix Sánchez, señaló que a pesar de haber mantenido el mismo equipo que empató el primer partido ante Paraguay, 1-1 en Río de Janeiro, su planteamiento ante Colombia sería diferente por el potencial aéreo del rival y por eso conformó un bloque de tres defensas y tres volantes centrales. Tanto en el partido contra Argentina, como en el segundo frente a Catar, Sánchez y Mina generaron jugadas ofensivas de peligro siempre que se desplegaron al ataque cuando Colombia cobraba tiros de esquina o faltas desde algún costado.

En el cuarto puesto tenemos, que por fin, Colombia encuentro su lateral izquierdo. Después de la lesión de Frank Fabra, del Boca Juniors, que lo alejó del Mundial de Rusia 2018, y de la que recientemente ausentó también del seleccionado cafetero a su reemplazo, Johan Mojica, del Girona de España, Colombia venía ensayando a varios jugadores en su posición.

Muchos actuaron en los amistosos, como Deiver Machado del Atlético Nacional de Medellín, y Cristian Borja, del portugués Sporting de Lisboa, pero ninguno convenció a Queiroz hasta la llegada al equipo titular de William Tesillo, del León de México. Siempre zaguero central en los clubes por donde pasó, Tesillo fue ubicado por Queiroz como lateral izquierdo y en los pocos partidos se ha afianzado como titular y pieza clave en la defensa montada por Queiroz. Además por su estatura (1,84 metros) aporta también a la solidez colombiana en el juego aéreo.

Y no menos importante ha sido la mano de Queiroz, un técnico para muchos poco conocido en el fútbol occidental, a pesar de las credenciales en Europa y Asia, la más reciente con la clasificación e honrosa participación de Irán en los últimos mundiales. Con Colombia, como él mismo lo ha dicho durante sus declaraciones en la Copa América de Brasil, tiene jugadores de características diferentes y por eso su forma de jugar no es la misma de perfil defensivo de otros equipos a los que dirigió y por eso viene adaptándose rápidamente a ese estilo, pero sin perder el orden.

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