Ilegítimo y aislado

Editorial
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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo dejó claro: Hoy se posesionará para un nuevo mandato “llueve, truene o relampaguee”.
 El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo dejó claro: Hoy se posesionará para un nuevo mandato “llueve, truene o relampaguee”. Con una creciente presión regional, una crisis de gobernabilidad y la etiqueta de “ilegítimo” a cuestas, el ‘heredero político’ de Hugo Chávez tomará juramento para conducir los destinos del país vecino por un sexenio más.

La posesión no se realizará ante los diputados de la Asamblea Nacional (Parlamento), como lo establece la Constitución venezolana de 1999, en su mayoría opositores que cuestionan al gobierno de Maduro.La juramentación, en cambio, tendrá lugar ante los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, todos oficialistas, quienes en 2017 a través de dos sentencias dejaron sin funciones al Parlamento. El pasado 20 de mayo con 68% de los votantes—más de 6 millones 200 mil sufragios—, Maduro ganó su reelección en unos comicios en los que no participó la Mesa de la Unidad Democrática, la coalición de partidos de la oposición, por considerar que el proceso, orquestado por un Consejo Nacional Electoral abiertamente dominado por el oficialismo, carecía de garantías y transparencia.

 Desde entonces, el Grupo de Lima anunció que no reconocería al nuevo gobierno por ser el resultado de elecciones ilegítimas. En la región sólo El Salvador, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Surinam mostraron su apoyo.Esta semana, en la víspera de la toma de posesión de Maduro, el Grupo de Lima, conformado por los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, reiteró que no reconocerá al gobierno del mandatario –a excepción de México-. Maduro queda con pocos apoyos en Latinoamérica y está aislado de sus vecinos, pero aún así seguirá adelante, en una carrera en la que ya lo único que preserva es el afán de salvarse a sí mismo y a la camarilla político-militar que está untada hasta los tuétanos por la corrupción.

Hasta ahora, de los países del continente, solo han confirmado asistencia a la juramentación en Venezuela, los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega; y Cuba; Miguel Díaz Canel.Se espera que representantes de otros países menos cercanos, aliados de Venezuela, como Rusia y China, claves por su apoyo político y militar, sean los que asistan a la nueva toma de posesión. De allí que también sea relevante el llamado y la advertencia que hacen los miembros del Grupo de Lima, para que el régimen venezolano se abstenga de cualquier acción que amenace o viole los derechos soberanos de sus vecinos.
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