Freno al aumento del consumo de drogas

Editorial
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El país debe encarar el grave problema de las drogas, más aun cuando, después de ocho años, se suspendieron las fumigaciones aéreas a petición de las Farc. Colombia, que siempre ha enarbolado la bandera de la lucha contra el narcotráfico, pasó de ser un productor y de cocaína y marihuana a ser un país en el que el consumo de droga no para de crecer.

En el marco de esa cruzada contra el consumo de drogas, se debe acudir y agotar todas las herramientas posible para acabar con ese flageo, inclusive expedir un decreto que faculte a las autoridades para decomisar drogas, incluso la llamada dosis mínima.

Con el decreto sobre dosis mínima que se expida en los próximos días no se busca judicializar, ni condenar, ni multar al portador de esa cantidad, simplemente se le decomisará la sustancia, para comenzar a ejercer un control que se hace necesario sobre todo en la juventud de hoy día. La medida tiene el objetivo de centrarse en los centros educativos, en especial las universidades, que se han convertido en espacios de fácil acceso para la compra de droga. Cada vez son más los jóvenes que las consumen y se ha vuelto común que en los descansos entre cada clase de la universidad que algunos estudiantes salgan a los parques y alrededores de los centros a fumar marihuana. Estas drogas, que son las más frecuentes, son fáciles de adquirir debido a que es habitual encontrar estudiantes que vendan dentro de los recintos educativos. También existen redes de microtráfico en Whatsapp e inclusive hay vendedores en la calle que se ofrecen como intermediarios.

La ley vigente, de 1986 estipula que “es dosis para uso personal la cantidad de marihuana que no exceda de veinte gramos; la de hachís la que no exceda de cinco gramos, así como la de cocaína o cualquier sustancia a base de cocaína la que no exceda un gramo.

Según estudios, el consumo de drogas por estudiantes está en aumento; estos estudios arrojan datos de 3.243.277 estudiantes entre 12 y 18 años, de los que el 81,9 % hacían parte de escuelas públicas y el 18,1 % restante de colegio privados. El 15,9 % de los consultados respondió que en algún momento de su vida probó alguna sustancia ilícita como popper, cocaína, marihuana o Lsd.

La medida que tome el gobierno nacional hace énfasis en que los primeros lugares en los que se buscará decomisar las drogas, son los entornos escolares y universitarios pero no cabe duda que se extenderá a todos lados. Lo que se busca, es atacar al “jíbaro, pequeño vendedor”, al narcotraficante, medidas que deben incluir una política integral de atención ya que el consumo de sustancias psicoactivas con frecuencia es una patología dual, que pueden partir de una base de enfermedad mental.

Las autoridades colombianas capturaron en agosto pasado a 162 personas en varias operaciones realizadas en 15 departamentos y que forman parte de la lucha contra organizaciones de microtráfico en universidades y colegios, los agentes lograron infiltrar varios grupos de estudiantes universitarios hasta poder identificar a los cabecillas de las redes de distribución. A la par, surgen las opiniones que dicen que el consumo de drogas debe ser abocado como un problema de salud pública y no de orden público.