Un adiós al Káiser de la moda

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Un anuncio de muerte estremeció a la industria de la moda durante la mañana de 19 de Febrero del presente año, Karl Lagerfeld había fallecido.

Tras un ingreso la noche anterior al Hospital Neuilly-sur-Seine localizado en Francia, por complicaciones de salud aparentemente ligadas a un cáncer de páncreas, el mundo conoció oficialmente su muerte.

Karl Otto Lagerfeld, nació el 10 de septiembre de 1993, en la ciudad de Hamburgo, Alemania. Aunque según él su año de nacimiento era incorrecto y la fecha está ligada a 1938.

Su infancia como el mismo lo decía resulto un poco incomoda, ya que siempre se destacó entre los demás niños de su edad, odiaba el hecho de ser niño por las preguntas tontas que los mayores le hacían.

Aprendió  a dar respuestas inteligentes y concretas, ya que si tardaba más de diez minutos en responder, su madre lo reprendía con una bofetada. Menciono alguna vez que quiso aprender a tocar el piano gracias a su madre, quien era  una talentosa violinista, la cual le enseño a reconocer ciertas melodías. Pero un día mientras intentaba tocar el piano su madre se le acerco señalando su falta de habilidad, y sugiriendo que era mejor que dibujara porque así causaba menos ruido.

Para él fue la mejor decisión que pudo tomar su madre ya que así nació su amor por el arte.

Su historia en el mundo de la moda comenzó cuando decidió mudarse a París. Después de un par de años en la capital francesa, Karl acudió a la convocatoria International Wool Secretariat; donde ganó el primer puesto en la categoría de abrigos a sus 21 años de edad.

Gracias a este triunfo, Karl entró como asistente junior en Pierre Balmain. Su inicio en la industria fue imparable pasando por casas como House of Patou y Fendi, hasta llegar en 1982 a una de las casas de moda más prestigiosas de la industria como lo es Chanel.

Su papel de director creativo le dio un vuelco a la firma tras once años de fallecimiento de Gabrielle Chanel. Tomando como referencia el ADN inculcado por la misma diseñadora, logró transformar prendas clásicas como el “little black dress” en una síntesis del pasado y futuro.

Lentejuelas, canutillo, piedras, bordados y perlas fueron su sello principal, así como la combinación de texturas y color que se mezclaban entre la opulencia y tradición de telas como el tweed y la visión de nuevas tendencias. Emitiendo así, prendas atemporales pensadas hasta en el más mínimo detalle, dirigidas  hacia  mujeres de distintas edades pero con un sentido de elegancia y estilo muy particular.

Sus pasarelas durante el Paris Fashion Week, eran una cita infaltable debido a la  puesta en escena así como las colecciones exhibidas. Los asistentes disfrutaban de un montaje de ensueño desde terminales de aeropuerto hasta lanzamientos de cohetes espaciales pasando por jardines encantados, paisajes submarinos, casinos, supermercados y su propio atelier. La mente del diseñador tenia alcances inimaginables.

Karl no solo se hizo cargo de Chanel sino que también incursiono con la famosa maison italiana Fendi  y su propia marca.  Su visión se podía diferenciar notablemente entre sus diseños para las diversas casas.

Una fascinación por su hermosa gata Choupette, el color negro y los lentes oscuros fueron algunas de sus excentricidades más aplaudidas y rechazadas. Sin mencionar algunos de sus comentarios misóginos encarrilados a famosas como Adele, La princesa Diana, Meryl Streep entre otras. Referencias hacia el peso, vulgaridad e inteligencia  de estas mujeres fueron algunas de sus críticas.

Su vida amorosa siempre fue un misterio para muchos, su gran amor indudablemente fue su gata a la cual dejo casi toda su fortuna, una cifra alrededor de los 120 millones de Euros. Algunos hombres lograron filtrarse en su vida íntima, personajes como Jacques de Bascher y Baptiste Giabiconi.

El primero de ellos, Jacques de Bascher, miembro de la burguesía francesa, quien también mantuvo una relación sentimental con el reconocido diseñador Yvest Saint Laurent. Razón por la cual la amistad de este con Karl, se vio truncada.

Bascher, un joven de 22 años  insolente, divertido, sarcástico, excéntrico, elegante, amante de las fiestas, drogas y exceso; fue considerado su primer amor, sacando a relucir un nuevo sentimiento en el diseñador, el cual nunca estuvo ceñido a relaciones sexuales, ya que para Karl el sexo era algo demasiado banal. Estuvieron juntos por casi dos décadas hasta que el virus del sida logro separarlos. La muerte de Jacques en 1989 dio fin a esta historia.

En una entrevista, el káiser manifestó que no tenía vocación de salvador. Cada persona debe ser capaz de salvarse a sí misma,  y que por esto no podía hacer nada por salvar a su amor.

Pasado un largo tiempo, apareció la segunda imagen masculina vinculada a su intimidad, Baptiste Giabiconi, modelo francés. Esta relación jamás fue confirmada por ninguna de las partes, pero siempre notamos la presencia de Baptiste en diversas campañas y desfiles de la firma Chanel.

Según el mensaje publicado por el modelo en sus redes sociales, Karl fue como un padre para él, quien le abrió las puertas en la industria; y ahora en su ausencia se siente huérfano.

 En palabras del mismo diseñador alemán, Baptiste es la versión masculina de Gisele Bündchen,  quien logra verse bien con ropa puesta y aun mejor sin ella. Por eso su figura logro ser pieza clave en sus creaciones.

No cabe negar que Karl Lagerfeld, fue precursor de diversos talentos y una figura icónica e influyente del siglo XXI. Y es que como no serlo si sus gustos  van desde la fotografía, pintura, cine, decoración de interiores, música clásica, moda y literatura.

Una biblioteca en su casa, deja perplejos a sus pocos visitantes, ya que cuenta con una estantería de más de 60.000 ejemplares. Los libros llamaron su atención desde pequeño y en ellos encontró una ardua fuente de inspiración.

EL nunca termino el bachillerato pero deseo de aprender fue mayor. Logro hablar tres idiomas: alemán, francés e inglés. Algo poco común en su época.

Su estilo de vida era muy saludable, incluso logro bajar 42 kilos de peso para poder reinventarse y así llevar la ropa del diseñador Hedi Slimane, que trabajaba en Dior Homme. El mismo confeso que su amor por el buen vestir era demasiado fuerte y que permitirse ser talla grande no le favorecía para nada e impedía llevar sus atuendos favoritos.

La ausencia en su más reciente desfile fue claro indicio de que algo no estaba marchando bien, como alguien que nunca bebió, fumó o consumió drogas, la longevidad era muy probable. Afirmación que logró contradecirse con su aparición en el desfile Primavera/Verano 2019, en el Grand Palais para octubre del año pasado. Un Karl, inflamado, viejo y deteriorado causó revuelo entre la audiencia y su salud se vio entre juicio.

Karl, nunca organizo una familia; sus empleados y equipo creativo eran las personas más cercanas a él. El hijo mayor  de su gran amigo Brad Kroenig, fue acogido por el en todos casi todas sus pasarelas. La presencia del pequeño denotaba un aire paternal. Lagerfeld dijo, siempre mezclando la ironía con la verdad: “Me encantan los niños, siempre que no sean míos”.

Como un niño inquieto siempre sorprendió a las personas más influyentes del negocio; no solo por sus fascinantes creaciones sino por su suspicaz personalidad. Amistades con personajes como: Anna Wintour (Editora en jefe de la revista Vogue USA), Donatella Versace (Diseñadora de Versace), Ricardo Tisci (Director creativo de Burberry), Valentino Garavani (Diseñador de Valentino), Linda Evangelista (Top Model de los años 90), Claudia Schiffer (Top Model de los años 90), Marc Jacobs (Diseñador de Marc Jacobs and Marc by Marc Jacobs), Caroline de Maigret (Modelo, musa, productora musical, socialite), Carla Bruni (Ex primera dama de Francia, cantante y modelo), Carine Roitfeld (Periodista), Mario Testino (Fotografo), entre otros.

Generaron reacciones que tocaron las fibras de miles alrededor del mundo. Palabras como las de Valentino: "Karl, mi amigo ¡Siempre serás para mí el joven sonriente y lleno de vida! ¡Estoy tan triste y las palabras no pueden expresar mi dolor!... Adiós”.

Anna Wintour también se pronunció, confesando que la pérdida de Lagerfeld es "especialmente dolorosa" puesto que el modisto nunca "se desenamoró de la moda ni del mundo", y porque su fallecimiento "marca el fin de una era de artesanos que lo podían hacer todo".

Una gran inquietud recae ahora sobre la firma Chanel, ya que todas las expectativas recaen en la sucesora Virginie Viard. Esta mujer, fue su mano derecha del diseñador durante sus últimos 30 años. Ella conoce bien el ADN que caracteriza los diseños de Chanel y se espera continué con el legado de sus antecesores, los cuales posicionaron a la firma en un alto nivel.

Un dolor inmenso invade a todos los que vimos a este personaje, como un ser casi inmortal e imparable. Muchos trabajos fueron inspirados en su visión de tradición y futurismo. Es válido afirmar que no hay una sola persona amante de esta industria que no haya visto los trabajos del Káiser.

Disfrutamos de décadas de regocijo gracias a esta fascinante mente creativa, que  no solo influyo de manera certera a toda una industria durante el presente siglo, sino que recalco la fusión entre el trabajo artesanal, lujo y clásicos códigos de vestuario como fórmula de éxito.

Ahora solo queda imaginar, a un Karl Lagerfeld descansando en paz junto a Gabrielle, compartiendo diversos puntos de vista de la sociedad, y debatiendo de temas de interés como su amor por la moda.

Larga vida al Káiser.

Escrito por:
Andrea Cruz Mejía
Autor: Andrea Cruz Mejía
Bloguero de EL INFORMADOR

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