Las singularidades de la Industria de la moda durante el 2018

Blogs
Tamaño Letra
  • Font Size

El 2018 comenzó como un año donde la industria de la moda presento varias premisas a objetivar. Una nueva sensación de optimismo e incertidumbre latente.

Por: Andrea Carolina Cruz



La sostenibilidad como centro de innovación generó grandes cambios en el comportamiento habitual del consumidor y grandes marces de diseño; haciendo de ella una parte integral en la cadena de producción.

Prendas producidas de manera ambientalmente amigable y socialmente responsablemente fueron exhibidas por diferentes marcas.

Stella McCartney, fue una de los grandes nombres que comenzó con esta nueva conciencia, empleando recursos como la seda producida por arañas, la cual a diferencia de la seda habitual no mata a los gusanos productores.

La firma Lacoste, también fue partidaria de la sostenibilidad durante el presente año, desarrollando una iniciativa en la cual el famoso logo de cocodrilo, sello de la marca por más de 85 años es reemplazado por una de las especies en peligro de extinción, como la vaquita marina, rinoceronte o el lémur deportivo.

La marca solo fabricó 1,775 camisas, las cuales corresponden al número de esas especies vivas, las cuales fueron agotadas al poco tiempo de su lanzamiento. La mitad del dinero recaudado de las ventas se destinó a los esfuerzos de conservación de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), mientras que la otra mitad se depositará en proyectos e iniciativas para crear conciencia sobre la importancia de la conservación de las especies.

Uno de los principales componentes que atenta contra el equilibrio del medio ambiente y la industria textil es la utilización de pieles animales; generando altos grados de contaminación durante su manufactura es por esto que casas como Burberry y Diane Von Furstenberg han combinado el uso de pieles sintéticas y reales en sus colecciones para contribuir al mejoramiento de esta situación y generar un nuevo punto de vista a los consumidores de marcas de lujo.

A medida que el año transcurría, la conectividad digital jugaba rol muy importante en el poder de adquisición del consumidor. Una persona promedio emplea alrededor de 8 horas diarias navegando por redes sociales, lo que ocasiono un alto crecimiento en las ventas a través de estas plataformas transformándose así en el soporte económico de muchas marcas emergentes.

Con la adopción de lo digital, las visitas a las tienda han declinado en una gran porcentaje es por esto que las marcan están más conscientes de ofrecer nuevas expectativas de experiencia al cliente, un mayor enfoque en la novedad y la personalización para así lograr la inclusión de la opinión de este en un toque más personal del producto. Es decir, que los consumidores sientan que pueden expresar sus puntos de vista a través de las prendas que llevan.

El presente año también fue un portavoz de la inclusión, diversidad y sentido de liberación. Diseñadores de marcas de lujo como Dolce & Gabbanna, presentaron una colección durante el Milán Fashion Week, en donde se observó la diversidad  de la imagen corporal junto al lujo italiano, creando así la idea de que las prendas de lujo pueden ser llevadas por todos sin importar talla, peso, altura, o raza.

Maison Margiela, también ayudo a fortalecer este sentido de inclusión a  través del mensaje de que las prendas no tienen un género definido, es decir que tanto hombres como mujeres pueden usar las mismas sin necesidad de establecer una identidad masculina o femenina. Combinaciones de prints, formas, volúmenes, materiales poco convencionales, y códigos de utilería militar fueron los elementos de una expresión de sexualidad del ser humano sin categorización.

Para Anna Wintour, Editora en jefe de la edición americana de la revista Vogue, el hecho de que aun exista una división en las tiendas de las prendas para mujer y hombre resulta algo innecesario y que va en contra del punto de vista de muchos diseñadores.

Por otro lado Miuccia Prada, diseñadora de la casa italiana Prada, fue portavoz de la opinión política dirigida hacia la juventud. Chaquetas cruzadas, cycling shorts, túnicas en seda, vestidos línea A, faldas rotondas teñidas y suéteres de cachemira con elegantes cuellos de camisa blanca, impregnaron su mensaje en contra del incipiente fascismo del momento.

Según una entrevista realizada por la revista Vogue USA, para la diseñadora no es ningún secreto que las marcas cada vez más están compitiendo por la atención de la juventud, pero ella cree que es una falta de respeto contra el intelecto de las nuevas generaciones la simplificación de los mensajes mediante hashtags en redes sociales, que al fin resultan en un contenido banal y efímero.

Es así como vimos transcurrir un año donde lo predecible resulto un tanto impredecible, la economía creció en un porcentaje significante y la segunda industria más contaminante del planeta que es la textil, comenzó a tener control acerca de todos los factores a su alcance para disminuir el deterioro ocasionado al medio ambiente debido al consumismo capitalista. Una nueva perspectiva de inclusión e igualdad mediante un impacto digital certero fueron las premisas del presente año, que serán la base de las expectativas a trazar para el siguiente.

Escrito por:
Andrea Cruz Mejía
Autor: Andrea Cruz Mejía
Bloguero de EL INFORMADOR

Últimos artículos de este autor:

Más Blogs

Publicidad